Argentine Fruit Distributors, vinculada al Ferrocarril del
Sud, organizó la producción, el empaque y la exportación de fruta desde el Alto
Valle.
Argentine Fruit Distributors S.A. (AFD), vinculada al Ferrocarril del Sud y al capital británico.
El nacimiento de AFD.
En la década de 1920, los directivos del Ferrocarril del Sud
comprendieron que para que el negocio ferroviario en la Patagonia fuera
rentable a largo plazo, debían propiciar el desarrollo de una industria de
carga de alto valor. La lana y el cuero no eran suficientes. Inspirados por el
éxito de las corporaciones frutícolas norteamericanas en California, decidieron
intervenir directamente en la cadena de valor de la fruta.
Hacia fine de la década del '20, el Ferrocarril del Sud
fundó AFD. No se trataba de una empresa productora en el sentido tradicional
—aunque poseía algunas chacras experimentales—, sino de una gigantesca
plataforma de servicios de poscosecha, comercialización y logística.
Los ingleses trajeron al Alto Valle una mentalidad
estrictamente 'fordista' y un despliegue tecnológico sin precedentes en la
Argentina rural. Contrataron a expertos californianos y sudafricanos para
estudiar el clima local y determinar qué variedades de manzanas y peras se
adaptarían mejor. Fue AFD la que promovió de forma masiva variedades icónicas
como la manzana Red Delicious (y su antecesora, la Delicious) y la Granny
Smith, así como las peras Williams y Packham's Triumph.
La red de galpones y la revolución tecnológica.
El impacto de AFD se materializó en el paisaje del valle a través de una red de imponentes galpones de empaque estratégicamente ubicados a la vera de las vías del tren. Se construyeron instalaciones en localidades clave como Cinco Saltos, Cipolletti, Allen, General Roca, Villa Regina y J.J. Gómez.
Durante décadas, la compañía británica controló el empaque, la logística y la comercialización de la fruta patagónica, sentando las bases de una actividad que sigue siendo clave para la región.
Estos galpones no eran simples cobertizos de acopio; eran
verdaderas fábricas de procesamiento industrial que funcionaban con precisión
de relojería británica. En su interior, el proceso seguía una línea de montaje
perfecta:
-Recepción y lavado: La fruta traída por los colonos en
carros y camiones se volcaba en piletones de agua para limpiarla y eliminar
residuos de curas o tierra.
-Clasificación y selección: Las manzanas y peras pasaban por cintas transportadoras donde mujeres y hombres —bajo la estricta mirada de capataces entrenados por la empresa— separaban la fruta de primera calidad de aquella que presentaba defectos estéticos.
-Calibrado: Máquinas mecánicas importadas de Estados Unidos
e Inglaterra clasificaban la fruta por su tamaño (calibre) basándose en el peso
o el diámetro.
-Empaque: Embaladores profesionales envolvían individualmente
cada fruta en papel sulfito (muchas veces impregnado en aceites minerales para
evitar la propagación de hongos) y las acomodaban con precisión geométrica en
cajas de madera, conocidas formalmente como "cajones tipo
exportación".
El sello de AFD en las tapas de las cajas de madera se
convirtió en una garantía internacional de calidad. Las marcas de la empresa,
como "El Crucero", "Pájaro Azul" (Blue Bird) o
"Canguro", ganaron reputación rápidamente en los mercados de
ultramar.
Detrás de la emblemática marca 'El Crucero' estuvo AFD, la
empresa inglesa que revolucionó el empaque, el transporte y la comercialización
de la fruta del Alto Valle.
Muchos de sus imponentes galpones de empaque, talleres y plantas de frío fueron adquiridos por empresarios locales, cooperativas de productores integradas por los antiguos colonos italianos y españoles, o pasaron a formar parte de nuevas empresas estatales y mixtas (como la Corporación Frutícola Argentina o, más tarde, firmas privadas nacionales como Moño Azul, PAI y otras).
Publicidad aparecida en los periódicos y principales revistas de Buenos Aires en la década del 40, presentando la oferta productiva de AFD.
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| Uno de los grandes galpones que AFD tenía a mediados de la década del 30 en la cuidad de Cinco Saltos, Río Negro. |
De lo publicado en LA MAÑANA DE NEUQUÉN.
FUENTE: Investigación bibliográfica de la Redacción +P y
fotos publicadas por Gervasio Rosales.
Publicado en LA MAÑANA DE NEUQUÉN.
Hacer click en enlace si se desea leer la nota completa.
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Fotos AFD VILLA REGINA.
Fotos de Gervasio Rosales.
NOTA:
Argentine Fruit Distributors,(AFD). Estas plantas (Galpones de
Empaque de frutas) se costruían en las mismas playas ferroviarias, el Galpón de
Regina estaba emplazado en el terreno donde hoy esta la Cooperativa
"Hormiga Circular" – Teatro Reginense.
Por la parte de atrás del Galpón que daba a las vías se
arrimaban vagones que eran cargados con los cajones ya embalados de manzanas, peras,
duraznos, ciruelas, que salían rumbo a Bahía Blanca y Buenos Aires. Cerca de
ese lugar también salía las cargas de frutas, sidra de la Cooperativa La Reginense.
Luego de la AFD funcionó la Coop. Flor del Manzano Ltda. hoy
solo queda lo que es la Hormiga Circular, el resto se destruyó en un incendio.
Hoy funciona la Cooperativa de Trabajo Artístico La Hormiga
Circular.
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HISTORIA REGINENSE.
ANTIGUA COLONIA REGINA. Históricas Reginenses.
El empaque y la comercialización.
La comercialización de la producción en los primeros años de
la colonia Regina se realizaba a través del Ferrocarril del Sud.
Esta empresa estaba particularmente interesada en el
desarrollo efectivo del circuito de comercialización por un lado, por el
monopolio que ejercía sobre el transporte, y por otro lado para lograr la
monopolización de la comercialización.
Es así que se creó la Argentine Fruit Distributors (AFD) en
1928 con los mismos capitales británicos y con el carácter de subsidiaria del
Ferrocarril Sud, con el objetivo de promover la exportación de frutas.
Primero se instalaron las plantas de empaque en Cinco Saltos,
Cipolletti, Allen, y kilómetro 1.156, y con posterioridad en Villa Regina.
Estas plantas se construían en las mismas playas
ferroviarias, circunstancia que las colocó en franca ventaja con respecto a
otras empresas similares, puesto que su producción pasaba directamente a los
vagones.
Hasta el momento de su construcción, en la Colonia Regina el
procedimiento de empaque era precario.
La empresa impuso el uso de cajones cosecheros estándar
(field boxes) en los cuales se trasladaba por camión o por carro la fruta
recién cosechada desde la chacra al galpón.
Allí se clasificaba en forma mecánica por tamaño y a mano
por calidad, teniendo en cuenta la presentación. Luego cada fruto se envolvía
con papel especial y se embalaba con cajones tipificados de madera de álamo.
Así se remitía a Buenos Aires, según detalla un informe de César Vapnarsky.
Esta empresa acometería también otro objetivo: el de
asesoramiento técnico para los chacareros en todo el Valle. Así la estación
Agronómica del Ferrocarril Sud pasó en 1930 a depender de la AFD, proveyendo a
los productores de los insecticidas, fertilizantes y del asesoramiento
necesario, siempre acorde a los intereses del capital británico.
La AFD llegó durante los años de preguerra a comercializar entre el 70 y el 80% de la producción frutícola del Alto Valle y a empacar un porcentaje aún mayor porque también prestaba servicios a terceros.
El sistema de comercialización que estableció, y que con
pocos cambios persiste hasta hoy, fue el de consignación del producto y
liquidación posterior para su venta, sin que el chacarero pudiera saber por
anticipado el precio que finalmente se le pagaría, finaliza el informe de
Vapnarsky.
"Me lo contó mi abuelo", de la historiadora
reginense Silvia Zanini.
CENSO FRUTÍCOLA DE LA AFD EN 1935.
La Colonia Regina guarda como fecha de fundación el año
1924; entonces se habilitó la primera zona que iniciará el poblamiento y la
agricultura en esa parte del Alto Valle.
En 1926 se habilitó la estación de trenes; hasta su apertura
los colonos llegaban a la estación 1.120 (Ingeniero Huergo).
En 1930 comenzó a funcionar la primera Comisión de Fomento,
bajo la presidencia de Ítalo Rafaelli. Por esa fecha ya se había habilitado la
tercera zona productiva.
"En esta colonia -señala Antonio Rodríguez en 'El alto
Valle de Río Negro'- se hizo la primera planta industrial que se trajo al
Valle, la fábrica de tomate, a la que años después la Argentine Fruit
Distributors agregó instalaciones para la elaboración de tomate deshidratado,
el Tomacó. (...) A Villa Regina se le debe la primera fábrica de dulce y una de
las primeras y más importantes cooperativas vitivinícolas de la región".
Pocos registros hay de lo que se producía y plantaba en la
década del '30 en esa localidad. Sin duda un documento ineludible para contar
con datos de este tenor es el censo frutícola que la AFD hizo en 1935. El mismo
se realizó en el departamento General Roca y en el Confluencia de Neuquén. Se
trata del primer relevamiento realizado para todas las especies y variedades
frutales y a través de él podemos saber qué plantaban los productores de peras
y manzanas, cuáles eran las variedades más difundidas y en qué año fueron
implantadas.
La Colonia Regina tenía cerca de 400 productores que ya
contaban con sus primeras plantas de peras y manzanas. Los frutales que primero
fueron plantados -entre 1925 y 1928- correspondieron a las familias de
pioneros, entre ellos, Juan Alba, Ernesto y Guido Allemanni, César
Alessandroni, Alfredo Alippi, Pío Andreolo, Onorato Angeloni, Luis Bachetta,
Antonio Bante, José Barale, Alberico Batocchi, Gaetano Bellamogli, Héctor
Benatti, Pablo Benedetti, Antonio Bernabé, Antonio Bertoldi, Bernardo Berzibi,
Héctor Bettio, José Biacucci, José Bisconti, Blasick Matte, Bonadé Bottino,
Bonelli Jorge, Bontorno Vito, Juan Borando, Borguese, Borsani, Francisco Brito,
Luis Broda, Julio Brunetti, Businello, Caviatti, Caporalini, Ángel Carra,
Emiliano Ciminelli, Valentín Cimolai y Dalssasso.
Los hijos de José del Tedesco (ver "Historia de
vida") plantaron 180 manzanos de distintas variedades, 400 de peras
William's en 1926 y 2.000 en 1930 y 900 plantas más de manzanas Rome en 1934.
Este productor fue, sin dudas, uno de los primeros en incursionar en la
fruticultura en la Colonia Regina, junto a Carmelo Dimartino, Antonio Fedalto,
Alejandro Fasulo, Luis Fenizi, Bernardo Ferriccioni, Alfonso Fiordelli,
Gregorio Rufino; Antonio Liberati, Benito Marco, Maximiliano Massaccesi ,
Torcuato Mei, José Melojanich, Juan Mion, Luis Mosquini, Francisco Mungai,
Bartolomé Padín, Vicente Pece, A. Pesce, Jaime Picotti, la familia Perazzolli,
Francisco Pimbelli, Domingo Poli, José Pretto, Nazareno Prislei, Primero
Reineri, Julio Rey Pastor (que implantó manzanas y peras en esta zona y en
Huergo, en 1922), Eugenio Rigatto, Luis Rigoni, Ángel Rossi, Antonio Rozza,
Juan y Cayetano Rotter, Gregorio Rucabila, Mariano Scarolli, Blas Sferco,
Orfeso Solca, Nazareno Silvetti, Marcelo Steffano, Ángel Tesolin, Antonio
Ucotick, Eugenio Vecchi, Romano Venica, Francisco y Juan Vertua, José Vesprini,
Juan Vitulich, Juan Zampa y Santos Zanini, entre otros. (S. Y.).
Susana Yappert.
Publicado en Diario "Río Negro".
http://www1.rionegro.com.ar/diario/tools/imprimir.php?id=12262
Publicado en ¡BIEN DE REGINA!
























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