sábado, 29 de abril de 2023

29 de abril de 1974: jugadores del Club Atlético Regina fueron recibidos por una caravana de 100 autos.

 



Publicado en la Edición Papel Nro. 26856 del Diario "Río Negro", página 32 del sábado 22 de abril del 2023.
Hoy se cumplen 49º años.

Campeonato Nacional 1974.

El 21 de abril de 1974 se jugó el partido final de ida en el cual venció el  Club Atlético Regina como local por 4 a 1 a Club Atlético Huracán (Comodoro Rivadavia), mientras que el partido de vuelta se jugó el domingo siguiente, como era habitual en cada partido que disputaba el Atlético Regina, una multitud viajó a acompañarlo esta vez en Comodoro Rivadavia (Chubut, Patagonia Argentina), pensando en la necesidad de un empate. Los medios para llegar eran dificultosos en aquella época pero la fiel hinchada Reginense no se iba a perder esa posibilidad histórica. Ese partido fue perdido por Regina por 3 tantos a 1 pero obtuvo el título por mejor “gol average”.

Se obtuvo así el pase para el Nacional del ´74 con los jugadores: Santos Amaya, Mario Lucero, Jorge Silva, Juan Carlos Centeno, Ricardo De Carli, Raúl Aníbal Salinas, Héctor Tappatá, Juan Enrique Strack, Mario Giménez, Francisco García, Juan Carlos Rodríguez, Rubén Alfredo Franco, Mario Medina, Humberto Di Julio, y Rubén “Bambi” Flores. Fue Director Técnico Rodolfo Santángelo, Utilero Bernardo Fernández, Médico del Equipo el Dr. Oscar Acuña.

viernes, 28 de abril de 2023

Pelota del partido de la clasificación al Torneo Nacional de Fútbol de primera división del Fútbol Argentino. Año 1974

 


Pelota del partido de la clasificación al Torneo Nacional de Fútbol de primera división del Fútbol Argentino. En el año 1974 el Club A. REGINA alcanzaba "la cúspide futbolística a nivel nacional". Después de la tremenda final del Regional con Huracán de Comodoro Rivadavia y por diferencia de goles que había conseguido el "Albo" acá en la Perla del Valle lo que determinó la automática e histórica clasificación para el Nacional de 1974 junto a todos los grandes del Futbol Argentino. En muchos memoriosos del fútbol reginense aun les perdura el debut de Regina en Cancha de Chacarita Juniors en la Capital Federal como visitante donde derrotó al "Funebrero" 1 a 0. Fue la gran sorpresa del fútbol argentino en la fecha inaugural del torneo. Las revistas "El Gráfico y Goles" especialistas en el mundo del deporte, destacaron en sus páginas la gran sorpresa que dió el Club A.Regina. Por todo ello a partir de esa fecha se establecio como el "Día del hincha del Albo" 28 de Abril de 1974.
Texto e imagen: César Valenzuela.
Grupo: Villa Regina - Fotos Antiguas Fotos del Recuerdo.

28 de Abril de 1974: Club Atlético Regina al Nacional ´74.

 

Hoy es el "Día del Hincha del Albo".

Un 21 de julio de 1974 es el debut del Club Atlético Regina en el Nacional de 1.974 jugando de visitante ante Chacarita y le gana uno a cero, obteniendo un auspicioso debut.

Dicho torneo tuvo la particularidad de que participaron 36 equipos, cifra récord para el profesionalismo. Se integraron cuatro zonas y el campeón fue San Lorenzo de Almagro -equipo dirigido por Don Osvaldo Zubeldía-, que integró la zona C donde también estaba el Club Atlético Regina. En dicha zona estaban además Ferro, Racing Club de Avellaneda, Chacarita, San Martín de Tucumán, Godoy Cruz de Mendoza, Mandiyú de Corrientes y Aldosivi de Mar del Plata.

También como acontecimiento destacado en ésa jornada deportiva fue que en el funebrero, debutó Claudio Oscar Marangoni como medio campista por derecha.

viernes, 21 de abril de 2023

21 de abril del 2000: fallece Horacio Jorge Santangelo una GLORIA BIEN REGINENSE.


Fue y será “el Horacio” o “El Gringo” de la gente, del pueblo, de Villa Regina y del Valle.

Cada uno lo recuerda a su manera, con nostalgia, admiración, idolatría o felicidad y le agrega la sal y la pimienta a gusto a su relato...



* AQUELLAS TRANSMISIONES DE RADIO: Atento José Luis, te cambio por sidra La Reginense. ¡¡Adelante el avióoonnnn!!""Transmite el avión del Banco de Río Negro y Neuquén. Estamos volando sobre el puntero de la Vuelta de la Manzana el piloto Colletti S.A. Horacio Jorge Santángelo a la altura del paraje Plumas Verdes. Curva a la izquierda a toda velocidad. Un paisano a caballo lo saluda, dos chicos corren hacia el alambrado. Nosotros estamos espantando unas ovejas que cruzan el camino. ¡Marcha rauda del piloto reginense rumbo a General Roca!".
De las transmisiones de radio de LU 19 Radio La voz del Comahue de Cipolletti de "Casanova Competición, una empresa de competencia sin competencia" marcó una época. Quizás tuvimos la suerte de vivir la mejor época del automovilismo zonal. ¿Comprendido Adalberto?. Una marca registrada de Adalberto Casanova.


Esta noticia publicaba el Diario Río Negro a los lectores al día siguiente.


Murió Horacio Santángelo, un auténtico ídolo de los valletanos.

Horacio Jorge Santángelo tenía 51 años. Una cruel enfermedad que lo atacó hace unos pocos años agotó su vida. Durante casi tres décadas fue una figura reconocida en el automovilismo, siendo el zonal que ganó por primera vez una Vuelta de la Manzana.

El deporte está de duelo.

Ayer murió Horacio Jorge Santángelo, uno de los últimos ídolos que tuvo el deporte regional.

Como piloto, excepcional. Como ser humano, doblemente excepcional.

Tenía 51 años cuando una penosa enfermedad terminó tronchando una vida que había sido plena de entusiasmo, consistencia, valor y fuerza. Un dolor muy fuerte embarga a todos. A quienes tuvieron la dicha de estar cerca suyo en el amor y el afecto, como a aquellos que lo trataron o conocieron a la distancia.

Es probable que en el último cuarto de siglo no haya existido otro piloto capaz de conquistar tanta admiración y cariño como este «Gringo».

Se hizo reginense por adopción, porque en realidad nació -el 13 de setiembre de 1948- en Cañadón Seco, un pueblito de Santa Cruz, donde cuentan que el suyo fue el segundo nacimiento asentado en los registros de aquella localidad bien sureña.

Amó al deporte desde muy chico. Tenía apenas dos años y a bordo de un cochecito a pedal gambeteaba mesas, sillas, macetas, metiéndose en el barro y la arena. En fin, ensayando piruetas que lo llevarían a ser un especialista en ese arte de tener un volante en sus manos. Tenía ocho años cuando se trepó al Rastrojero de su padre. Fue su primera experiencia con algo que hiciera mucho ruido; luego «probaría» un Plymouth 53, posteriormente un Chevrolet Diesel y un Chevrolet Súper.

Pasaron los años. A su pasión aún bisoña por el vértigo, le añadía otros deportes. La bicicleta para andar todo el día por el pueblo y el fútbol. Su estampa lo favorecía para desempeñarse como un «líbero», ayudando al equipo de baby-fútbol a lograr varios campeonatos.

Sin embargo, lo suyo pasaba por la velocidad. Tenía 22 años y…¡a la pista! Fue en Roca, cuando en la pista de la AVGR se circulaba en el sentido contrario al de las agujas del reloj. Piloteaba un Fiat 1500 y para graficar su perfil baste decir que en cada curva el auto se ponía en dos ruedas, a casi 45 grados del piso. Le era indistinto que las cubiertas apoyaran pavimento o tierra. El manejaba igual. Le pasó una vez raspando a la torre de control y en otra caprichosa maniobra por poco «desviste» a un policía, que quedó tieso del susto.

En los circuitos de la zona fue construyendo la figura de un gran corredor, ganándose la simpatía y admiración.

Pero su momento cumbre fue en el 1973. 

En la séptima Vuelta de la Manzana. Una carrera «en serio», como él mismo definía grandes premios donde había que acelerar y manejar durante tres, cuatro, cinco o seis horas. «Ahora te organizan primes de cinco, diez o quince minutos. Esas no son carreras», solía decir ya en los años noventa, cuando la innovación se había instalado en los rallíes argentinos.

Aquella vez, la «Manzana» se largaba en Viedma y la primera etapa concluía en Roca. Después había que ir a desafiar la montaña, atreverse por los intrincados y peligrosos vericuetos del Rahue, pasar por Junín, San Martín, La Angostura y hacer escala en Bariloche.

A Santángelo lo acompañaba su primo, Jorge Omar Dall»Argine. Habían armado a pulmón una cupé Fiat 125. Era de color gris y en sus puertas tenía estampado el número 221. Muchos rivales de fuste. El equipo Peugeot en pleno con sus mejores ases: «Pepe» Migliore, Norberto Castañón, Paco Mayorga, Juan Vallasciani. Los Fiat con «Cacho» Fangio, Carlos Pascualini, Angel Di Nezio o el «Colorado» Zunino.

Santángelo era piloto privado. Ni oficial, ni semi. Solo. Pero la carrera propiamente dicha demostró cuánto era capaz. La escudería «italiana» atravesó una debacle. Sólo quedaba Zunino (cuarto) y el reginense con su Fiat en el decimotercer lugar al cabo de la primera etapa. En ese grupo, tres Fiat contra ocho Peugeot. El equipo pidió que «viajaran» juntos, pero Santángelo puso condiciones. «Si bajo antes a la tierra, sigo primero yo». Pacto respetado. En Bariloche se terminó la esperanza de Zunino y Fiat, ante otro fracaso oficial, apostó todo en el «Gringo».

La última etapa de aquel domingo 25 de marzo fue para no olvidar jamás. La historia indicaba que el puente de Neuquén era una muralla infranqueable para los Fiat. En la ruta, Migliore lo pasó a Santángelo y la angustia ganó a todos. Pero luego, cuando se detuvo aquél, Santángelo recuperó la punta y los miles de brazos en alto en el saludo triunfal en Roca, pusieron el rótulo para una de las mejores páginas de la historia deportiva regional.

Esa victoria fue como escribir con letras de molde y eternas el nombre de Santángelo en el automovilismo nacional. Los grandes premios y las pistas lo tuvieron como un gran símbolo zonal. A bordo de cualquier auto Santángelo fue figura. Les dio pelea a los más pintados: Migliore, Garro, Castañón, Mayorga, García Veiga, Alcuaz, «Pepe» Cano, Carlomagno, Pisandelli -algunos vencidos en el «73-, o después haciendo temblar a Recalde, Moroni, 

Raies, Soto, entre tantos otros de una y otra época.

Más allá del resultado, su presencia en cada evento tuvo el sello propio de alguien que, aún veinteañero, expresó que «en un auto de carrera, hay que ser valiente. Jugarse la vida». El fue de esa clase.

Gozó los éxitos y sufrió mucho los contratiempos. La vida también lo golpeó muy fuerte. El 26 de noviembre de 1979, en un Gran Premio, la cupé Fiat azul volcó en una curva de la ruta provincial 6, a poco de largar en Roca. Ahí murió su primo y acompañante, el «Bebe» Dall»Argine.

Su última experiencia fue en el «98. Como despidiéndose de su gente, brindó un show de manejo y audacia en el descenso por la intrincada barda reginense.

A su actividad deportiva le añadió otra, la política. Desde muy joven levantó las banderas del justicialismo. Su figura estuvo a un paso de catapultarse cuando fue precandidato a gobernador, pero resignó a una contienda interna en pro de la unidad.

En ese rubro también exhibió su vocación de hombre leal a una doctrina.

En la otra carrera, la de la vida, tuvo una etapa que no pudo terminar. Eso sí, la peleó hasta el final. Con las mismas agallas y voluntad que cuando tenía un volante en su poder.

Vaya paradoja: les ganó a los más grandes, pero no pudo llegar a ser campeón. Aun así, cosechó la admiración de todos. Fue de esos tipos hechos y derechos. Lo demostró siempre.

Por eso, su final nos conmueve.

Alfredo E. Celani.

Esto publicaba el Diario Río Negro un 22 de abril del 2000.

Yá se han realizado muchas entradas blogueras; hacer clik en etiquetas donde dice "Horacio Santángelo Villa Regina" para verlas sí se desea pero bien vale hoy otra más.

jueves, 13 de abril de 2023

Encuentro de Viejas Glorias 2008.

 


Honrar el pasado e inspirar el presente para construir el futuro.

Encuentro de Viejas Glorias 2008.
🤍

Pedro Langa, Fabio Herrera, Delfín Pérez, Tati Vece, Dani Leal, Chito Henríquez, Jorge Salinas, Gato Ferreyra, Aspero Acuña, Hugo Curzel, Hugo Maturano, Ratón Palma y Juancho Espina; Gogo Garcia, Hugo Herrera, Ramito, Chavo Palma, Tordo Inostroza, Roque Román y Carlos Sierra.
Publicado en Facebook del Círculo Italiano.

martes, 11 de abril de 2023

BAIROLETTO UN CRUEL ASESINO QUE POCO TIENE QUE VER CON ROBIN HOOD.

 


BAIROLETTO UN CRUEL ASESINO QUE POCO TIENE QUE VER CON ROBIN HOOD.

Publicación de Radio Slogan 94.7.

En el libro “Lo que nadie contó de Bairoletto”, de Carlos Heim, un paciente investigador y recopilador de las informaciones sobre las andanzas de Juan Bautista Bairoletto, cuenta aspectos de la vida de este delincuente que era protegido por caudillos políticos radicales y comisarios.
El autor del libro, radicado en Eduardo Castex, provincia de La Pampa, se interesó por la vida y acción de este personaje, cuando sus mayores le hablaron de él y por otros varios libros de distintos autores referidos al mítico bandido rural nacido en Santa Fe, que llegaron a sus manos
Destaca el autor de la obra, que contiene numerosas historias recopiladas, que lamenta que muchos expedientes desparecieron en el ámbito policial. Afirma además que se trata de un mito que Bairoletto robaba a los ricos para distribuirlo entre los pobres. Lo asegura porque en la Pampa, sostiene también, no había estancieros, y dos de sus víctimas, Mandrile o Bonetto eran propietarios de unas 200 hectáreas y apenas el producto de las mismas les alcanzaba para vivir.
Cuenta también Heim en su libro que cuando asaltó a un vendedor ambulante en General Roca, provincia de Rio Negro, llamado Pablo Carballo, éste le solicitó un poco de agua, Bairoletto le respondió con tres tiros por la espalda.
El autor deja expresado que él no emite opinión sobre Bairoletto y sólo hace referencia a la información obtenida de sus investigaciones, muchas de ellas lograda de la colección de diarios de la época como Crítica y Noticias Graficas.
Hace mención además de cierto enfrentamiento entre Bairoletto y el Turco Farache, posiblemente por una mujer, “la Dora”, aunque otras versiones señalan que la disputa era por un caballo robado.
Hein cuenta también en su libro un sangriento hecho acontecido en Villa Regina y que aun hoy es recordado en ese lugar por afectar a tradicionales familias del lugar.
En 1928, Bairoletto junto con su secuaz Víctor Helmes y otros delincuentes de la banda venían azotando la región con distintos actos violentos y robos cometidos en una amplia región comprendida por Otto Krausse, Chichinales, General Enrique Godoy, Paraje Julián Romero, Contralmirante Cordero, Cipolletti, Mencué, El Cuy y Catriel, entre otras poblaciones rionegrinas.
UN CRÍMEN IMPERDONABLE
En ese raid delictivo asaltaron varios almacenes de la región en los que se aprovisionaban los chacareros y entre esos comercios, el que pertenecía a la familia Muner de Villa Regina (Dónde se encuentra la cueva donde se refugiaba el popular bandido). Según algunas versiones recogidas, cometido el atraco y cuando se aprestaban a huir, advirtieron que alguien se cercaba con una linterna a quien balearon impiadosamente.
Algunos señalaron luego que habrían considerado que se trataba de efectivos policiales, lo que no cambia en absoluto la intención y queda en claro el instinto asesino de Bairoletto y Helmes
La víctima en este caso resultó una mujer de solo 21 años, Ana Sferko de Nelli, que recibió cinco balazos en el pecho cuando llegaba al almacén de Muner a comprar provisiones, mientras su pequeña hija de escasos meses de vida había quedado al cuidado de su padre José Nelli.
El asesinato de la joven mujer produjo conmoción y consternación, por varias razones, entre ellas por la personalidad de la joven, por haber dejado una niña de solo cinco meses y por pertenecer a una familia muy relacionada con la población de la región, muchos de los cuales pasaron luego a desempeñarse en importantes cargos en la administración pública, en el ámbito judicial y empresarial.
Quienes se han convertido en defensores de este maleante, afirman que la muerte de Ana Sferko fue para Bairoletto un estigma que lo persiguió hasta sus últimos días y sostienen que el desalmado asesino era su compinche Helmes.
Algunos de quienes escribieron sobre Bairoletto lo consideran o se refieren a este bandolero como el Robin Hood criollo o el Robin Hood de las pampas y también se lo identifica con distintos nombres que usaba para huir de las autoridades. Es asì que se lo menciona como José Ortega, Francisco Bravo, Marcelino Sánchez o Martin Mirando, y apodos como “el Pampeano”, “El Atila de las Pampas” o “San Bautista Bairoletto”.
Tantos nombres circulaban por los lugares que supo andar como su Santa Fe natal, La Pampa, Rio Negro y Mendoza y así lo mencionan en obras de teatro, películas, canciones, poemas y libros.
Como suele suceder con estos controvertidos personajes que lograron fama y popularidad a causa de sus acciones delictivas, que entre quienes difundieron sobre sus andanzas, no faltan aquellos que le otorgan un carácter romántico a sus aventuras delictivas. Varios de los que se ocupan y cuentan su historia se inclinan por contar su astucia y audacia para cometer sus delitos, como que era buen bailarín, bien parecido y hábil para esquivar la acción policial o de la justicia.
Por otra parte, quienes han sufrido su accionar, ya sea por haber sido víctimas directas de asaltos o asesinatos o por contar con precisa información respecto a padecimientos sufridos por familiares, obviamente tienen una muy distinta visión de su accionar y se enfrentan entonces las historias que lo ubican como un justiciero a quien después de muerto no faltan quienes le rezan y piden milagros, y obviamente quienes recuerdan a las víctimas, muchos de ellos familiares, amigos o conocidos que sostienen que se tratò de un vulgar maleante, ladrón y despiadado asesino.
Bairoletto murió el 14 de setiembre de 1941 en un rancho de San Pedro del Atuel en Mendoza tras haber sido cercado por efectivos policiales rionegrinos, pampeanos y mendocinos.
Algunas versiones afirman que quienes le dieron muerte fueron agentes de esas policías, en tanto su última mujer Telma Ceballos, afirma que al verse cercado y sin posibilidades de escapar, se suicidó y cumplió de tal manera su promesa de no aceptar más ser detenido.
A partir de entonces nace el mito y aparecen quienes le rinden culto y homenajes y defienden su figura, al punto que existen comercios con su nombre, su tumba muy visitada y hasta un monumento, y lo definen como un bandido romántico. Como contrapartida, están los que sostienen en forma contundente y sin duda alguna, que se trato de un delincuente que vivió siempre en la marginalidad, fuera de la ley, que robó, mató y no es merecedor de ninguna clase de homenajes.
Crédito: Raúl Díaz.
Publicado en Radio Slogan 94.7 - Facebook.

11 de abril de 1990: suspensión a dirigentes del PPR.

 

Decíamos ayer... Diario "Río Negro".

jueves, 6 de abril de 2023

6 de abril de 1.982: almuerzo realizado en OR.ES.PA de Villa Regina.

Foto tomada del almuerzo realizado el 6 de abril de 1.982
en Salón OR.ES.PA de Villa Regina.
En la foto aparecen de izquierda a derecha:
Antonio Carmelo Pirri (ex-Concejal de Villa Regina),
Mario José Franco
(ex-Concejal de Villa Regina y ex-Gobernador de la provincia de Río Negro 1973-1976),
Luis Arias (ex-Diputado Nacional y ex-Concejal de Villa Regina)
y
Arturo Umberto Illia
(ex-Presidente de la Nación 1963-1966).
Foto perteneciente al libro
"MIS REFLEXIONES" de Mario José Franco.