" Sucedió un 6 de julio de 1997"
Ing. Miguel A. San Martin.
Este Ingeniero Aeroespacial argentino de 38 años esta tocando el cielo.
Nació como regalo de Reyes un 6 de enero de 1959 en su chacra de Villa Regina, en la provincia de Río Negro.
Los estudios secundarios los realizó en el Industrial Pío Nono, en Buenos Aires, y al mes de recibirse (a los 18 años) marcho a EEUU, donde después de una dura adaptación ingresa en la Universidad de Syracusa siendo el primero de su clase durante los 4 años de carrera. Su maestria la hace en M.I.T. (Massachussets Institute of Tchnology). Allí estudio Astrofísica y Aeronáutica y egresa con medalla de honor, un pasaje seguro para la NASA que no se dejo esperar ya que JPL Jet Propulsion Laboraty le hace un ofrecimiento. Con su mujer, Susan (abogada que conoció en un supermercado donde trabajaba para pagarse los estudios) y ya casados se trasladan a California, Pasadena.
Como todos los comienzos, fue difícil. Trabajo para la misión Magallanes, con destino a Venus.
Luego en la misión Topex, un satélite oceanográfico y hoy es el responsable del software que controlo y guió la trayectoria de la sonda Mars Pathfinder durante el aterrizaje en Marte.
Lejos están los días en que mi cuñado soñaba con aventuras de Julio Verne, y jugaba con hacer nubes.
Hoy tiene su momento de alto vuelo y bien merecido; los que estuvimos cerca todos estos años sabemos de sus frustraciones, su gran desarraigo, de cuanto trabajo como rata de laboratorio, con cuanta pasión y siempre con un perfil bajo se dedico a su familia y trabajo.
En la lejanía se magnifican muchas cosas, sobre todos los recuerdos, mantenerlos vivos y reales fue para Miguel venir todos los años a visitar a sus seres queridos y a la chacra, a sus orígenes
Este año fueron unas vacaciones muy especiales. Hacia 25 años que los cinco hermanos no se reunían en Villa Regina, en la Chacra Don Vicente.
Los medios de comunicación no lo dejaron disfrutar a pleno de su estadía familiar: dio charlas en escuelas, colegios, fue nombrado ciudadano ilustre en su ciudad natal, viajo a Bariloche para ver que hacían sus colegas argentinos en la Central Atómica, fue recibido por el Presidente de la Nación Carlos S.Menem, trato de transmitir en todo momento a quien estuviera interesado, sus conocimientos y su experiencia en la NASA; dio una conferencia en el Centro de Ingenieros en Buenos Aires. Todo lo hizo con humildad y timidez, con pasión y orgullo de una meta cumplida, una consigna familiar.
Ingeniero: el orgullo con mayúsculas, es de toda la familia San Martin y modestamente creo, del país entero.
¡Éxitos en la próxima misión!
Articulo escrito por Edith Brück de San Martin en la Revista Country Aranjuez.