viernes, 25 de septiembre de 2026

EL RECONOCIMIENTO HISTÓRICO A JOSE LUIS FUERTES, UN PIONERO DE LA SOLIDARIDAD Y EL MEDIO SIGLO DE ROTICERÍA NORMA.



EL RECONOCIMIENTO HISTÓRICO A JOSE LUIS FUERTES, UN PIONERO DE LA SOLIDARIDAD Y EL MEDIO SIGLO DE ROTICERÍA NORMA.

Al cumplirse 50 años de la apertura del icónico local comercial «Roticería Norma» en Villa Regina, la memoria de su cofundador, José Luis «Corchito» Fuertes, vuelve a brillar en el centro de la escena local y provincial. Actualmente, la Legislatura de la provincia de Río Negro avanza con un proyecto para declararlo personalidad destacada post mortem. Este merecido homenaje busca visibilizar su inquebrantable compromiso comunitario y su labor desinteresada en favor de las personas con discapacidad.

Para dimensionar el legado de este histórico vecino, su esposa y compañera de vida, Norma Fuertes, compartió en una reciente entrevista los recuerdos de un hombre que entregó su tiempo, su oficio y hasta su propio patrimonio para construir un espacio de contención sin precedentes en la ciudad.

DE MAESTRO CARPINTERO A CONSTRUCTOR DE SUEÑOS.

Los inicios de José Luis estuvieron marcados por el esfuerzo y la vocación. Tras estudiar 22 años en el Colegio La Piedad de Bahía Blanca, donde se recibió de maestro carpintero, se radicó en Villa Regina. Allí formó una «familia hermosa» junto a Norma y comenzó a trabajar en el ámbito educativo, primero en la escuela experimental integrada y luego en la escuela especial.

Fue en las aulas y pasillos de la escuela especial donde José Luis detectó una problemática profunda que, hace casi 40 años, era ignorada por gran parte de la sociedad: la falta de espacios y oportunidades para los jóvenes con discapacidad una vez que egresaban del sistema educativo formal.

Con esa inquietud latiendo fuerte, y junto al vital acompañamiento del padre César Rondini, nació la idea de crear un taller protegido. Ese fue el germen de la Asociación de Padres y Amigos de Niños Discapacitados (APANDI). «Arrancó con el primer ladrillo y con la colaboración de todos. La gente de Regina fue muy solidaria, nunca le falló al pueblo», recuerda Norma con emoción.

MADERA, ESFUERZO Y LA LUCHA POR LA INCLUSIÓN.

Los primeros pasos de APANDI no fueron sencillos. Comenzaron fabricando bolsas de residuos para los comercios, lo cual dejaba un ingreso mínimo. Sin embargo, José Luis apeló a su oficio: comenzó a fabricar jaulas de madera y a trabajar con los galpones de empaque, como Moño Azul, logrando el despegue definitivo de la institución.

Conseguir los materiales era una odisea diaria. Norma relata cómo su marido recorría la región buscando recursos: «El municipio le decía ‘andá a la isla que se cayeron dos álamos’, y allá iba él a buscarlos». Su nivel de entrega era total, al punto de financiar los salarios y necesidades de los chicos con su propio bolsillo. «Él con su jubilación, si no tenía para pagar, sacaba lo suyo y lo ponía. Si tenía que vender algo suyo para ponerlo en APANDI, lo hacía», rememora su esposa.

UN CAMBIO DE PARADIGMA Y UNA HUELLA IMBORRABLE.

Hace 37 años, la mirada de la sociedad hacia las personas con discapacidad estaba teñida de prejuicios y desconocimiento. En ese contexto adverso, José Luis Fuertes fue un verdadero visionario de la inclusión. No solo les dio un espacio de trabajo, sino que les otorgó visibilidad y dignidad. «Él siempre sacó a los chicos a la calle, quería que los vean y que vean lo que hacían. Traía a los chicos a comer a casa, les tomó muchísimo cariño», relata Norma.

Su perseverancia lo llevó a golpear todas las puertas necesarias, enfrentándose a intendentes o ministros si era preciso, pero siempre para pedir por la institución y nunca para beneficio personal. Esa tenacidad marcó un antes y un después en Villa Regina, sirviendo de ejemplo para que otras instituciones comenzaran a organizarse y trabajar por los sectores más vulnerables.

Hoy, mientras Roticería Norma celebra medio siglo de historia comercial ininterrumpida en la ciudad, el proyecto de la Legislatura rionegrina viene a poner en valor la verdadera grandeza de la familia Fuertes. Como bien reflexiona Norma, el mayor orgullo no reside solo en los múltiples reconocimientos obtenidos, sino en la esperanza de que «la obra siga» y que el espíritu desinteresado y humanitario de José Luis continúe multiplicándose en cada rincón de la comunidad.

Publicado en InfoRegina.

Noticias web LU16 Radio Río Negro.

https://inforegina.com.ar/entrevistas/el-reconocimiento-historico-a-jose-luis-fuertes-un-pionero-de-la-solidaridad-y-el-medio-siglo-de-roticeria-norma/

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Foto 2016 de Contacto Deportivo Facebook.










martes, 22 de septiembre de 2026

Carroza con Italia De Paoli de Picotti en un desfile.


Carroza con Italia De Paoli de Picotti en un desfile como representante del gremio de la Fruta. 

Atrás se ve la construcción del Cine Círculo Italiano. El cual hoy va a por sus 100 años.
Construcción del Círculo Italiano. Publicada.
Gentileza: Carla Picotti.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Placa homenaje a las familias trentinas que llegaron a la Colonia Regina en el Círculo Trentino de Villa Regina.

 


150 años de emigración trentina a la Argentina.

En 1876 se produce la llegada de las primeras familias trentinas a la Colonia Villa Libertad (Chajarí, Entre Ríos) a nuestra Argentina.

El domingo 13 de septiembre, el Círculo Trentino de Villa Regina fue escenario de un encuentro para recordar y poner en valor los 150 años de la emigración trentina a la Argentina. Charla "TRENTINOS EN LA ARGENTINA" a cargo del Profesor Rodolfo Tonini.

Se colocó una placa homenaje a las familias trentinas que llegaron a la Colonia Regina entre 1924 a 1930.

Se tomó como referencia archivo del libro “Me lo contó mi abuelo” de la escritora Reginense Silvia Zanini, 2da. edición, Marginado Editorial, 2024.



El Círculo Trentino de Villa Regina fue fundado un 26 de Junio de 1962 y es la institución de una región italiana más longeva en la región.

En 1962 en una calurosa tarde dominguera en el patio de Pietro Valgoi se reunieron un grupo de trentinos y todos ellos emigrados de esta región y radicados en Villa Regina.

Un 24 de junio de 1962 en la primera fiesta de San Vigilio de Trento se realizó la Primera Asamblea General de socios en las dependencias de la Cooperativa la “California Rionegrina”.

Los trentinos son una de las colectividades de la ciudad de Villa Regina, más numerosas que vinieron de Italia en conjunto con otras de otras regiones.

Esta asociación reginense nació con las tradiciones, costumbres y recuerdos de un grupo de trentinos. 

Esta asociación es la tercera más antigua y de mayor trayectoria dentro de los sesenta y cinco que existen en la Argentina. 

La colectividad trentina de  nuestra Villa Regina es la quinta del país y la única en la ciudad que tiene sede propia renovada. 

Las zonas de origen de los emigrantes de Trento fueron: Gardolo, Trento, Cadine, Civezzano, Marter, Novaledo, Borgo, Ronchi, Bieno, Strigno, Grigno, Canal S. Bovo, Feria de Primiero, Bosentino, Lavarone, Aluserna, Bedollo, Cembra, Grumes, Castillo de Fiemme, Panchià, Cavalese, S. Orsola, Ciago, Vezzano, Daone, Cles y Tesero. Justo con el municipio de Tesero en 2023 el municipio de Villa Regina firmó un pacto de amistad” Trentini nel Mondo, 2024.

domingo, 13 de septiembre de 2026

El museo que pocos conocen de Regina: el lugar que nació cuando un comercio cerró.




El museo que pocos conocen de Regina: el lugar que nació cuando un comercio cerró.

Hay lugares que, aunque cierren sus puertas, de alguna manera se niegan a desaparecer. En una esquina del centro de Regina todavía sobreviven objetos, fotografías y recuerdos de una época en la que ir a comprar también significaba conversar con el almacenero, llevarse la mercadería “a cuenta” y confiar en que a fin de mes, o cuando se pudiera, la deuda estaría saldada.

Foto: Julieta Cerezuela.

En la esquina de las calles 25 de Mayo y Don Bosco, arriba de donde durante más de nueve décadas funcionó Casa Grifoni, hoy hay un pequeño museo familiar que guarda parte de esa historia. Lo creó Héctor “Pallino” Grifoni después de que el tradicional comercio cerrara sus puertas a fines de 2022, tras 92 años de actividad y tres generaciones de la familia al frente.

Durante la tarde del viernes, Pallino abrió las puertas de su museo a LCR.
Foto: Julieta Cerezuela.

Pallino abrió las puertas del museo a LCR y, mientras recorre cada rincón, también vuelve sobre una historia que conoce de memoria. La de su familia, pero también la de una Regina que crecía junto con sus comercios, sus inmigrantes y sus primeras familias.

“Se cumplió un ciclo, hay que saber cuándo es tiempo de cerrar las puertas y disfrutar el tiempo que nos queda con la familia”, cuenta Pallino mientras observa los objetos que él mismo ordenó y dispuso en el lugar.

Pallino mirando el reconocimiento que recibió
a los 80 años de Casa Grifoni.

Foto: Julieta Cerezuela.

Antes se iba “de Grifoni”.

Para entender por qué este museo tiene tanto de Regina, hay que volver bastante atrás. A una época en la que los almacenes de ramos generales eran mucho más que un lugar para comprar comida.


Era 1937 y la firma Cadenas de Almacenes de Alimentos (CADA)  decidió vender el comercio, fue ahí cuando Enrique Grifoni, padre de Pallino, compró el local y comenzó a desarrollar allí la actividad comercial que con el tiempo se convertiría en Casa Grifoni. Abrió sus puertas en la ciudad, apenas trece años después del nacimiento de Regina. Allí se podía encontrar prácticamente de todo; alimentos, herramientas, artículos de construcción y distintos elementos de bazar y ferretería. Incluso había un pequeño bar donde los vecinos podían quedarse a compartir un momento.


El apellido familiar pasó a ser el nombre del comercio, algo habitual en aquella Argentina de inmigrantes que llegaban al país y construían sus proyectos alrededor del trabajo. El nombre también se convirtió en una forma de identificar el lugar. No hacía falta explicar demasiado, los vecinos simplemente decían “voy de Grifoni”.


Héctor "Pallino" sostiene orgulloso una lata de membrillo de la fábrica reginense. Foto: Julieta Cerezuela.

Y así, generación tras generación, miles de reginenses y vecinos de distintas localidades del Alto Valle pasaron por aquella esquina.

Cajas llenas de historia.


Cuando Casa Grifoni cerró, Pallino se encontró con algo que no esperaba del todo. Entre las cosas que habían quedado guardadas aparecía una parte de la historia familiar y comercial de la ciudad.

Había herramientas, fotografías, publicidades, folletos y objetos que ya casi no forman parte de la vida cotidiana. En lugar de dejar que todo eso quedara guardado en cajas, decidió armar un pequeño museo en la planta superior del edificio.


La idea original era que fuera algo privado, para que pudieran conocerlo familiares y amigos. Pero después llegaron las visitas, las charlas y las sugerencias para abrirlo a la comunidad.

Y Pallino aceptó.


Desde entonces, vecinos, escuelas e instituciones pueden visitar el museo, coordinando previamente con él. Cada objeto tiene una historia y Pallino se encarga de contarla con la memoria de quien vivió buena parte de ella.

Entre las piezas aparecen canillas de madera utilizadas por bodegueros en los barriles, elementos para colocar corchos en botellas de salsa, cepillos de madera, llaves, publicidades antiguas de comercios, folletos, fotografías, planchas a nafta, sopletes de cobre y elementos utilizados para soldar, entre muchas otras cosas.

Algunas son verdaderas piezas de colección. Otras tienen un valor distinto, fueron herramientas que Pallino compró, utilizó y conservó durante décadas.

Una Regina que todavía se puede tocar.

Pallino también recuerda cómo era trabajar en aquellos años, cuando conseguir mercadería podía llevar meses y hacer un pedido no era cuestión de mandar un mensaje o levantar el teléfono.

“Antes la mercadería, prácticamente el 80% venía del exterior. Era francesa, inglesa, alemana, italiana. Había que hacer las compras cada 6 o 7 meses, no como ahora, que hacemos hoy el pedido y mañana ya tenemos el producto acá”, recuerda.


“Este foco es de 1.000 watts, muy antiguo. Hoy en día, el recibo sería millonario”, bromeó Pallino. Foto: Julieta Cerezuela

Durante más de 60 años, Pallino estuvo al frente de Casa Grifoni y se ganó el cariño de generaciones de clientes. Incluso recuerda uno de los slogans que acompañó al comercio durante muchos años.

“Si Grifoni no lo tiene, no lo busques porque no existe”, cuenta entre risas.


Imagen de los inicios de Casa Grifoni, cuando el comercio funcionaba bajo el nombre de "Cada". Detrás se puede ver la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, en plena construcción. Foto: Julieta Cerezuela.

Pero la historia de los Grifoni en Regina no se quedó solamente detrás del mostrador. El padre de Pallino, fundador de Casa Grifoni, también tuvo un papel en los primeros años de la vida religiosa de la ciudad y colocó la piedra fundamental de la primera iglesia de Regina, una construcción anterior a la actual Parroquia Nuestra Señora del Rosario.

Pallino, por su parte, además de comerciante, fue presidente del Círculo Italiano, de la Cámara de Comercio y desde hace más de 20 años se desempeña como tesorero del cuartel de Bomberos Voluntarios de Regina.


Las puertas de Casa Grifoni se cerraron, pero la historia quedó.

Hoy, aquella esquina céntrica que durante décadas fue un punto de encuentro tiene otros comercios. Casa Grifoni ya no atiende clientes, pero una parte de lo que ocurrió detrás de esas puertas todavía permanece unos metros más arriba.

El museo nació casi por casualidad, entre cajas que guardaban objetos que parecían viejos hasta que alguien se detenía a preguntar qué historia había detrás.

Y quizás ahí esté lo más lindo de este pequeño lugar. No hace falta viajar demasiado lejos para encontrar una parte de la historia de Regina. Está en una herramienta, en una fotografía, en una publicidad vieja o en una anécdota que Pallino recuerda mientras señala un objeto.

Porque detrás de cada una de esas cosas aparecen también las historias de nuestros abuelos, bisabuelos y padres. Personas que llegaron a estas tierras, trabajaron, abrieron comercios, formaron familias y fueron construyendo, casi sin darse cuenta, la ciudad que hoy conocemos.


Pallino sostiene una copia de la lista de materiales y medidas utilizada para la construcción del Indio Comahue, en la que participó su tío, Alberto Sartor. Foto: Julieta Cerezuela.

Regina se prepara para cumplir 102 años el próximo 7 de noviembre y la familia Grifoni fue parte de esos primeros capítulos.

Y ahora, aunque Casa Grifoni ya no esté abierta como comercio, Pallino decidió que algunas de sus historias sigan teniendo las puertas abiertas.

Nota: Celeste Cerezuela.

Publicado en LA COMUNA DE VILLA REGINA.

https://www.lcr.com.ar/noticias/2026/09/13/54862-el-museo-que-pocos-conocen-de-regina-el-lugar-que-nacio-cuando-un-comercio-cerro

Publicado en NOTICIAS EL REGINENSE.

Enlaces de interés.

Hacer click para ver publicaciones.

http://elreginense.blogspot.com/2023/11/se-inauguro-museo-casa-grifoni.html

http://elreginense.blogspot.com/2023/11/inauguracion-muestra-casa-grifoni.html

http://elreginense.blogspot.com/2017/11/la-familia-grifoni-esta-ligada-al-lugar.html

Algunas publicaciones de ¡BIEN DE REGINA!

http://blogbienderegina.blogspot.com/2023/11/inauguracion-muestra-casa-grifoni-7-de.html

http://blogbienderegina.blogspot.com/2022/12/casa-grifoni-cierra-un-historico.html

http://blogbienderegina.blogspot.com/2020/07/la-ferreteria-de-enrique-grifoni.html

http://blogbienderegina.blogspot.com/2016/12/un-comercio-importante-cambio-de-duenos.html