martes, 27 de octubre de 2026

Estrella del Sur. Recuerdos de Raúl "Gallito" García.

 


La rivalidad deportiva entre el granate y el albo no daba para la fusión; se perdía por algunos años la fiesta del clásico reginense.

Así, entre algunos que estaban de acuerdo y otros que no, en 1976 el fútbol de la ciudad fue Estrella del Sur, con camiseta amarilla y negra, para que nadie se sienta ofendido en sus colores.
En esta campaña estuve muy poco presente, ya que me encontraba cumpliendo el deber con mi patria, realizando el servicio militar.
Con Cayetano Rodríguez, con jugadores locales y de afuera, Estrella venció a Cipolletti en cancha de Allen y dio paso a la final del Torneo contra el Deportivo Roca.
Pude ver ese primer duelo en Roca, que fue derrota apretada 1 a 0 (gol de Abel Viedma si no me falla la memoria). La revancha se jugó en Círculo (no pude estar presente) a cancha llena y el empate consagró campeón al Depo. El primer año de Estrella del Sur en la Competencia y se llegaba a la primera final.
Cayetano Rodríguez se va a Cipolletti y llega Julio San Lorenzo, ex delantero del deportivo Español y otros equipos de primera.
Algunos jugadores que llegan son el arquero Drago (de Colón), Cepeda y el "ruso" Tesán, que vuelve de Gimnasia de La Plata, y se suman a los que ya estaban como Paredes, Calandrón, Paganucci, Bresciaroli, Espina, Angel Porrino, Chito Henriquez, entre otros.
De la campaña de 1977 pude ver más partidos. Se arma un equipo competitivo y nuevamente se llega a la final contra el Deportivo Roca. Primer partido se gana de visitante jugando muy bien, con una soberbia actuación de Chito Henriquez, que fue la figura del partido, imparable para los centrales Guayta y Saldico. Todo estaba preparado para el festejo en la cancha del Club Regina al domingo siguiente pero nada de eso sucedió. Estrella jugó muy mal y el Deportivo Roca hizo un gran partido de la mano de Miguel Batalla. Todo pasó a un tercer partido en cancha de Unión Alem Progresista de Allen, con muchos reginenses acompañando, donde se vió muy poco fútbol y terminó en un bochorno. Roca fue nuevamente campeón. Años después el diario deportivo nacional “Olé” le dedicó una página a aquel partido. La famosa aguja de Calandron, crema en los ojos del arquero Lucero del Deportivo Roca, jugadores de Estrella del Sur sancionados… Otra vez quedaba en el camino la idea de ser campeón y la fusión futbolística no iba a durar mucho más.
Fuente: Raúl García.
Publicado en Impacto Deportivo Villa Regina - Juanjo García.

jueves, 22 de octubre de 2026

Cooperativa LA FLOR DEL MANZANO.


Argentine Fruit Distributors,(AFD). Estas plantas (Galpones de Empaque de frutas) se costruían en las mismas playas ferroviarias, el Galpón de Regina estaba emplazado en el terreno donde hoy esta la Cooperativa "Hormiga Circular" – Teatro Reginense.

Por la parte de atrás del Galpón que daba a las vías se arrimaban vagones que eran cargados con los cajones ya embalados de manzanas, peras, duraznos, ciruelas, que salían rumbo a Bahía Blanca y Buenos Aires. Cerca de ese lugar también salía las cargas de frutas, sidra de la Cooperativa La Reginense.

Luego de la AFD funcionó la Coop. Flor del Manzano Ltda. fundada el 11 de octtubre de 1965. Hoy solo queda lo que es la Hormiga Circular, el resto se destruyó en un incendio por 1982.

Hoy funciona la Cooperativa de Trabajo Artístico La Hormiga Circular - Teatro Reginense hoy.



domingo, 18 de octubre de 2026

«Sin desagües no habrá nada»: la histórica movilización de Villa Regina por la tierra y el agua. Por Edith Cabrera.

 


«Sin desagües no habrá nada»: la histórica movilización de Villa Regina por la tierra y el agua.
Por Edith Cabrera.

En abril de 1936, Villa Regina fue el escenario de la primera manifestación de colonos de la región. Movilizados por una situación crítica, los pobladores se organizaron de forma colectiva para presentarse ante la Intendencia de Riego. Allí entregaron un petitorio urgente para exigir el arreglo de los desagües del pueblo, ya que el revenimiento de las aguas estaba arruinando las tierras y provocando su pérdida.

«Sin desagües no habrá nada»: la histórica movilización de Villa Regina por la tierra y el agua.

La caravana de los colonos de 1936 no solo expuso la urgencia técnica de las obras de riego en la región, sino también el compromiso ético y la disciplina de una comunidad decidida a salvar su futuro.

En abril de 1936, Villa Regina fue el escenario de la primera manifestación de colonos de la región. Movilizados por una situación crítica, los pobladores se organizaron de forma colectiva para presentarse ante la Intendencia de Riego. Allí entregaron un petitorio urgente para exigir el arreglo de los desagües del pueblo, ya que el revenimiento de las aguas estaba arruinando las tierras y provocando su pérdida.
Este movimiento estuvo representado por una comisión de vecinos integrada por el doctor Avelino Gutiérrez, el Ing. Felipe Bonoli y los señores Saverio Mazzacuratti, Emilio Bignani, Alfonso Fiordelli, Ernesto De Bórtoli, Jaime Picotti, Guido Rosatti, José Allemanni, Luis Berola, Valentín Castellani, Francisco M. Vecchi, Isaac Garrido, Guillermo Dónolo, José Vesprini, Mario Bicchi, Felipe Galleta, Vicente Pesce, Jorge Fedié, Antonio Della Schiava y José Perlini. Todos ellos ya venían enviando constantes cartas a los poderes públicos para remediar una crisis que amenazaba con desatar un desastre en la colonia, lo que causaría el éxodo de los habitantes y un golpe devastador para la economía de todo el valle.
El recorrido de la caravana y las demandas del pueblo.
La jornada de protesta paralizó por completo las actividades del pueblo vecino. Unas 400 personas se movilizaron en automóviles, formando una caravana que llamaba la atención por su impecable nivel de organización. Portando carteles, los manifestantes se dirigieron en primer lugar a las oficinas de la Intendencia de Riego. Allí, la comisión le entregó un memorial con sus peticiones al intendente, el Ing. Agustín Llanos, quien se comprometió a elevar el reclamo a las autoridades superiores. Posteriormente, la columna marchó hacia la dirección de este diario, donde descendieron el Dr. Gutiérrez, el Ing. Bonoli y el señor Pesce para ser recibidos por el director. Finalmente, la caravana se trasladó a la sucursal del Banco de la Nación Argentina para solicitar el apoyo de la gerencia ante el gobierno nacional, antes de emprender el regreso a la colonia de Regina.

Un fragmento de la angustiosa nota presentada rezaba: “Los colonos regantes de las Zonas VIII y XVI del Alto Valle del Río Negro que hacemos producir estas tierras con nuestro trabajo, los comerciantes e industriales vinculados a la zona, en tanto que las tierras producen y el pueblo en general, venimos una vez más impelidos por la angustiosa situación en que nos encontramos a pedir encarecidamente a la Dirección de Irrigación, como entidad técnica y asesora que es de los estamentos ejecutivos, legislativos judiciales de la Nación, informe a dichos estamentos, con la urgencia que el caso requiere, acerca del pésimo estado a que han llegado las tierras por faltarles desagües.
Consideramos justo y encomiable que el señor Intendente y la Dirección General de Irrigación, aprecien este complejo asunto con el criterio científico y técnico que es de su propia incumbencia. A nuestro parecer deben apreciarse a la vez con un criterio político, de colonización y nacionalización de una zona frontera. Con criterio administrativo, de producción y consumo. Con criterio agrícola, de clasificación, calidad y aptitud de tierras, para la producción. Con un criterio providencial, de ayuda a un menor recién venido a la vida, y que se halla en principio de evolución. Con criterio humano, de aliviar las angustias que pesan sobre nosotros por no poder sacar de las tierras el rendimiento que legítimamente deben darnos. Con criterio moral, pues que hemos sido atraídos a la zona, por el incentivo del agua fecundante y fe en la producción y, al poco tiempo de asentados en ella, nos vemos precisados a abandonarla perdiéndolo todo, ánimo, trabajo y dinero.
La raíz primaria de todas estas derivaciones está en el problema fundamental de los desagües, en la resolución que se de a este problema, y en la producción que se obtenga de las tierras una vez resuelto como corresponde, pues si no hay buenos desagües no habrá producción, y si no hay producción, no habrá población, ni colonización, ni consumo, ni comercio, ni industrias, ni transportes, ni cultura. En suma, no habrá, nada […]»

Además del legítimo reclamo de los colonos, resulta llamativa la manera de detallar cuál era la forma de llevar a cabo su manifestación: “A los efectos de un orden perfecto los vehículos van numerados y para cada cinco vehículos hay un dirigente encargado de mantener el orden. Hay, además, un inspector general de movilidad ligera, que irá y vendrá y se pondrá en contacto con los dirigentes de grupo a fin de que el orden sea perfecto. Cada vehículo debe guardar su posición numerada y si un vehículo tuviera que detenerse por desperfectos, sus ocupantes se repartirán entre los demás vehículos del grupo a que él pertenece, y el vehículo pasará a la cola. Los vehículos se detendrán en el perfecto orden en que van en la estación Stefenelli para una vez que hayan llegado todos dirigirnos reunidos a la Intendencia de Riego.
Recomendamos orden y silencio. Mucho orden.
Villa Regina, marzo 30 de 1936”.

Un reclamo, pero también una organización que no debía desdibujar el objetivo que los convocaba.

Momentos de la concentración frente al Banco Nación (imagen de archivo tratada con IA).

Otro aspecto de la marcha, llendo al edificio de la Inendencia de riego (imagen de archivo tratada con IA)


Por Edith Cabrera.

Publicado en Diario Río Negro. 

https://www.rionegro.com.ar/historias-de-la-patagonia/sin-desagues-no-habra-nada-la-historica-movilizacion-de-villa-regina-por-la-tierra-y-el-agua-4736747/

11/10/2026.

jueves, 15 de octubre de 2026

Antiguo embarcadero de Hacienda en Villa Regina.

 


𝗔𝗻𝘁𝗶𝗴𝘂𝗼 𝗲𝗺𝗯𝗮𝗿𝗰𝗮𝗱𝗲𝗿𝗼 𝗱𝗲 𝗵𝗮𝗰𝗶𝗲𝗻𝗱𝗮 𝗲𝗻 𝗩𝗶𝗹𝗹𝗮 𝗥𝗲𝗴𝗶𝗻𝗮.

Seguramente llevás años viéndolo al costado de las vías... Alguna vez te preguntaste ¿qué era o para qué servía?
El Embarcadero de Hacienda era una estructura de rampas que permitía conducir al ganado desde los vagones hacia corrales que existían en la margen sur de las vías. La Estación Villa Regina fue habilitada al servicio en Diciembre de 1926 y al inicio, el ganado transportado consistía principalmente en animales para la labranza, (sobre la fundación de la ciudad habrán necesitado muchos caballos y bueyes); pero también vacas, ovejas, cerdos y otros animales de consumo hasta que se comenzaron a criar en la zona.
Hay registro de recepción de bovinos y ovinos entre julio de 1940 y junio de 1941; y como curiosidad: en ese mismo periodo se enviaron desde aquí las 18 toneladas de cueros y 2 toneladas de lana que resultaron de ese consumo.

Los viejos relatan que antes de los embarcaderos ferroviarios el ganado llegaba arriado desde las zonas productoras, y los arrieros solían contar que salían con 100 vacas y llegaban acá con 120.

Durante la investigación encontré otros movimientos que ayudan a imaginar la actividad de la estación en aquella época:
En el periodo comprendido entre 1929 y 1948 se despacharon 57.095 toneladas de frutas y legumbres, 15.000 toneladas de alfalfa, 11.299 toneladas de vino, 6.898 toneladas de forraje y 1.070 toneladas de semillas de alfalfa.
El mayor volumen de frutas y legumbres se alcanzó entre julio de 1945 y junio de 1946, con 25.428 toneladas despachadas.
produ
Hoy, una de las pocas estructuras de Embarcaderos Ferroviarios de Hacienda que aún quedan en pie en la localidad, es un testimonio de la historia ferroviaria y productiva de Villa Regina.

Fuentes:
Guías Comerciales de los Ferrocarriles Sud, Oeste y Midland 1931, 1939, 1942, 1947 y 1949.
Boletín Ferroviavio Caminos de Hierro N°91
Foto: embarcadero acceso oeste. Al fondo se puede ver el edificio de la Coop. Vitivinícola La Reginense y la antigua estación Villa Regina.
Viviana Vitulich para Editorial Chartí Villa Regina .
Imagen: Chartí Villa Regina.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Revista IMPACTO DEPORTIVO. Entrevista Raúl "Gallito" García. 20 AÑOS DE IMPACTO DEPORTIVO.






Otras publicaciones de IMPACTO DEPORTIVO.
El 11 de junio de 1974, un grupo de aficionados al motociclismo se reunió en las instalaciones del Club Atlético Regina con el objetivo de organizar competencias y darle forma a un club dedicado al deporte de las dos ruedas. Así nació el Moto Club Reginense.
Años más tarde, el 20 de diciembre de 1980, una iniciativa de Rafael Fioretti y Walter Harmsen impulsó la primera competencia de Karting Fórmula Reginense, una categoría que se convertiría en semillero de pilotos y protagonista del deporte motor regional.
Aquella publicación, con fotografías, nombres y documentos históricos, fue mucho más que una revista: fue una manera de preservar la memoria de quienes construyeron esta pasión.