miércoles, 12 de agosto de 2026

LA PASCUA DEL PADRE MARCELO GARDIN.

 











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Padre Marcelo Pio Gardin.



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Se vuelve a publicar.

Pacini, Bonoli y Gardín, puntales en la historia de Regina.
Por Melina Ortiz Campos.

La Parroquia reginense, “Nuestra Señora del Rosario”, en proceso aún de construcción. Foto: Archivo Diario Rio Negro.
Pacini, Bonoli y Gardín, puntales en la historia de Regina.

Los primeros pasos que dio la ciudad que conocemos hoy fueron el resultado de las voluntades que se cruzaron en el Alto Valle. El Archivo Salesiano, el custodio de recuerdos en primera persona.

Por Melina Ortiz Campos.

Villa Regina, la ciudad atravesada por los nombres de dos primeras damas, la ciudad que surgió del sueño de un ingeniero que no pudo ver su obra terminada. El pueblo que se organizó como colonia italiana pero que con el tiempo cobijó a familias de los orígenes más diversos. A un año de su centenario, sigue en sus calles el honor de la herencia histórica recibida en el traspaso generacional y la identidad que miles de familias construyeron juntas.

El Museo local, en diálogo con Diario RÍO NEGRO, contó en un informe especial de archivo que Felipe Bonoli, cuyo nombre bautizó a esa institución, fue ese yerno que supo concretar el anhelo de su maestro y suegro, nada menos que el ingeniero César Cipolletti, el mismo que diseñó y proyectó la inmensa obra del dique Ballester a partir de su “estudio general de la regulación de los ríos Negro, Limay y Neuquén”.

Después de terminar la misión que el Estado argentino le había encomendado, para sugerir la mejor solución a las crecidas, el padre del riego valletano había vuelto a Italia, pero se le pidió que regresara a la Patagonia para hacer realidad la obra. Fue en ese trayecto que murió, a bordo del barco que lo ayudaba a cruzar el océano.

Casado con Benedicta, la hija de Cipolletti, Bonoli logró entonces, a través de un funcionario amigo de su pariente político, contactar a la viuda y a los hijos de Manuel Zorrilla, el dueño de 15 mil hectáreas en la región, que recibió tras el despojo y reparto posterior a la Conquista del Desierto. A estos sucesores fue a quienes les pudo comprar las tierras, que se convirtieron en la base para organizar lo que hoy es “la Perla del Valle”.

En honor a dos mujeres.

Protagonistas: Bonoli, Gardín y Regina Pacini. Fotos: Archivo Diario RN | Gentileza.

Pacini era el apellido de la cantante lírica, esposa del presidente Marcelo T. de Alvear, cuyo nombre fue elegido para denominar a ese poblado que se organizó en torno a los cultivos de la Compañía Ítalo Argentina. Y es que fue la firma de ese mandatario la que refrendó el decreto que necesitaba la empresa de Colonización, para formalizar los primeros pasos en esta parte de la historia, el 7 de noviembre de 1924.

Si bien tras la muerte de Eva Duarte en 1952, Regina también llevó por un tiempo esa denominación, finalmente el legado de la artista portuguesa fue el que terminó perpetuándose. A partir del documento oficial de 1924, debieron pasar cuatro años más para que la estación del Ferrocarril quedara establecida en el kilómetro 1106, abriendo una vía de comunicación directa con las grandes ciudades.

Vista al pasado: “El aspecto de la calle que conduce a la estación”,
dice el registro de RÍO NEGRO.

Pero así como Regina Pacini dejó su huella y legado en la lejana Buenos Aires, en la Casa del Teatro, que hoy aloja a los artistas jubilados que no logran cubrir sus necesidades económicas y de cuidado, en Río Negro también brindó su aporte en instituciones y en un edificación que locales y visitantes pueden ver aún hoy a la vera de la ruta de ingreso a la ciudad: la parroquia “Nuestra Señora del Rosario”.

La madrina del coro de Círculo Italiano también integró, como muchas mujeres de su época, una comisión de Damas (Italianas en este caso), que recaudó fondos para el templo, con un evento en el porteño Teatro “Cervantes”, en 1926. El 4 de abril de ese año se bendijo a la construcción religiosa y se colocó la piedra fundamental de la estructura, que fue declarada monumento en 2014. 99 años después sigue deslumbrando a creyentes y no tanto con su belleza.

“Que el cura los ayude”.

Foto: Archivo Diario Río Negro.

Ubicada en la esquina de Av. Cipolletti y Artémides Zatti, la iglesia fue recibida, con intervención de la Compañía Ítalo Argentina, por la congregación salesiana, dicen los registros, en noviembre de 1927. Habilitada en febrero de 1928, la incipiente capilla recibió en ese año como párroco al sacerdote Marcelo Gardin, enviado desde Fortín Mercedes, que no sólo se abocó a la guía en la fe de los habitantes de la zona. “Por obediencia debo ocuparme también de los inmigrantes en su aspecto social. Es obra buena porque me fue mandada y prometo hacer lo que pueda a pesar de inevitables disgustos”, lo citó su colega Oscar Barreto en su libro llamado “En las trincheras de Dios” (1985).

Según este autor, Gardín “hizo muchas cosas sin poder evitar algunas situaciones límite, porque la figura y la presencia de ese sacerdote italiano iba adquiriendo perfiles de consejero y de líder, y en muchas ocasiones la cúpula de la Compañía Colonizadora, o no querían hacer nada en favor de los inmigrantes necesitados o porque querían ponerlo a prueba al padre Gardín, se sacaban de encima las responsabilidades con un “Andate dal prete”, que con el acento de entonces equivalía a decirles: “Que el cura los ayude”.

Gardín y la primer etapa de construcción de la iglesia reginense. Foto: Blog Bien de Regina.

El religioso friulano “era voz de los que no tenían voz y disponía de una capacidad intelectual y de un ascendiente moral, como para salir por los fueros de sus hermanos, los inmigrantes”, aseguró Barreto.

Por su parte, según rescató el Archivo Salesiano en su libro de anécdotas por los 150 años de trayectoria, el propio cura contó sus experiencias en un diario, de esta manera: “Primera misa el 2 de febrero de 1928. Yo y el altar, solamente. Vida nueva, dificultosa, aventurera, espinosa y difícil como yo lo había soñado. Existía la capilla fabricada por la Compañía Colonizadora, con altar y un cuadro mural. La casita era una cocinita de dos y medio por dos y un dormitorio de cuatro por cuatro, que servía de oficina y comunicaba con la sacristía y la iglesia. Todo lo demás: confesionario, ocho bancos con respaldo, cuatro banquitos sin respaldo, dos candelabros de siete velas, una cama de hierro blanco sin almohada”.

La vista de Regina a fines de los años ’20, desde la Estación de tren.
Foto: Archivo Diario Río Negro.

Al hablar del panorama social que se encontró en la Colonia, dijo: “para entonces había pocas familias constituidas. Los hombres vivían y trabajaban solos y preparaban el ambiente para poder traer sus familias desde Italia. Ante dificultades y trabas que se ponían a los colonos, empezaron los descontentos, reuniones, murmuraciones y protestas que llegaban, muchas veces, hasta mi despacho. Vinieron años duros. Se sufría la mala comercialización de los primeros productos. Por los años treinta se acentuó aún más la pobreza, hasta la miseria. Yo daba vueltas para buscar alivios”, dijo. “Una vez fui hasta Viedma, capital de Río Negro, y en la gobernación se me rieron en la cara cuando expuse la dura situación de muchos”, concluyó.

Con los años, en 1937, Gardín seguiría su labor en la distante Chos Malal, donde hoy descansan sus restos y su lápida dice en latín: “Vino el hijo del hombre, Marcello Pio Gardin y resucitó el 27-2-1978. No está aquí”.

En la comunidad que creció al pie de la barda, se sabe que los dos primeros nacimientos que se registraron permitieron la llegada al mundo de dos niñas, el 28 y 29 de mayo de 1925. Ambas recibieron el nombre de la mujer que hoy identifica a la localidad frente a todos sus vecinos: fueron anotadas como Regina Fabro y Regina Galleta, respectivamente.

El último descanso del padre Gardín, en Chos Malal.

* Por Melina Ortiz Campos.

*** Publicado en suplemento 101º Aniversario de Villa Regina del Diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/sociedad/pacini-bonoli-y-gardin-puntales-en-la-historia-de-regina/

Publicado en ¡BIEN DE REGINA!.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Guido Stelzer junto a sus hijos en la chacra familiar.

 

"La historia de la familia Stelzer en Regina comenzó en 1953, cuando el abuelo de Marco, Guido Stelzer, heredó una chacra de cinco hectáreas en la tercera zona. La oportunidad lo llevó a dejar su trabajo en el Pozo 1 de Plaza Huincul para radicarse en la región junto a su familia. El papá de Marco, Arturo Stelzer llegó a la ciudad con apenas ocho meses y prácticamente se crio entre frutales en la Patagonia.

De joven Arturo trabajó en distintas chacras y en un galpón de empaque hasta que, en 1975, ingresó como portero de la Escuela Nº 85. Durante años combinó ese empleo con el trabajo en la chacra familiar. “Siempre me gustó la producción. El sueldo de la escuela nos daba estabilidad, pero la chacra era nuestro proyecto”, recordó el productor".

Quiénes desean leer lo publicado en Diario Río Negro hacer click en enlace.

Publicado en RURAL del diario Río Negro.

Domingo 2 de agosto del 2026.

https://www.rionegro.com.ar/rural/empezaron-con-una-chacra-de-cinco-hectareas-y-hoy-venden-casi-4-millones-de-kilos-de-fruta-al-ano-en-la-patagonia/

También publicado en Noticias EL REGINENSE.

http://elreginense.blogspot.com/2026/08/familia-stelzer-de-villa-regina-una.html

domingo, 2 de agosto de 2026

"El Rápido" unía Choele Choel, Chimpay y Villa Regina.

 

"El Rápido" unía Choele Choel, Chimpay y Villa Regina.

Año 1940. Se estima foto. Un Internacional la marca del colectivo.

Publicación del face de Darío Castro de la Ciudad rionegrina de Choele Choele.

Foto original y coloreada por la IA.

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Otro recuerdo de colectivos.

Micros de don Florentino Periga en la década del ´60 y parte del ´70 que utilizaban los jugadores de fútbol del Club Atlético Regina.  Viajes de tres o cuatro horas para llegar a Catriel a mitad del camino se paraba  para estirar las piernas y de paso juntaba un poco de leña y se prendía un fuego.

Don Periga con algún directivo del Club Regina que acompañaban asaban unos "choris", la "digestión" se hacía bien porqué el partido se iniciaba dos horas después.

Imagen e información brindada por César Valenzuela.

miércoles, 29 de julio de 2026

HORACIO JORGE SANTÁNGELO Y DIEGO LÓPEZ.







HORACIO JORGE SANTÁNGELO Y DIEGO LÓPEZ.
HISTÓRICAS REGINENSES.
HISTORIAS QUE NOS UNEN A LOS VALLETANOS.

En marzo del 2011 se inauguró la plaza “Horacio Jorge Santángelo “ en barrio Businelli – San Francisco.  El padrino de la misma fue su hijo Hernán Santángelo quien dijo: “Estoy acá por mi papá y es algo emocionante ser reconocido por mi padre y por mi persona… son demasiadas cosas”, luego se leyó el poema escrito por Diego López  y dedicado a Horacio Santángelo por su triunfo en la Vuelta de la Manzana de 1.973.

A HORACIO SANTÁNGELO.
En 1.973 Diego López escribe y es leído en la Cena –Celebración por el triunfo conseguido por Horacio en la competencia automovilística “Vuelta de la Manzana” siendo el primer regional que lo lograba, donde Santángelo lograba un triunfo, admiración, reconocimiento nacional y popular.
Diego López trasmitía en cadena para LU16 Radio Río Negro  de Villa Regina y LU5 de Neuquén quienes transmitían desde el avión al igual que Adalberto Casanova desde LU19 Radio La voz del Comahue de Cipolletti.

A HORACIO SANTÁNGELO por Diego López
del libro “Confidencias”. (Fragmento)
Un Domingo como pocos, se dispuso acompañar,
Tu firme y veloz andar por caminos tan hermosos.
Y si un ingrato revés, nos sacudió el corazón,
Muy pronto, con decisión, fuiste al camino otra vez.
Y todos los que trataron de quebrar tu resistencia,
Tras de tu enorme sapiencia, en el camino quedaron.
El puente Collón Curá, la altísima Rinconada,
Fueron metas superadas por el ritmo de tu andar.
Catan Lil, después Zapala, Ramón Castro, Cutral Có,
Y la llanura siguió tu caminar sin escalas.

Te vio también Senillosa, pasar raudo hacia Neuquén,
Asociándose también a esta jornada gloriosa.
Y que suerte…! Los Neuquinos tuvieron prioridad,
De comprobar la bondad del piloto Rionegrino.
Pero que importa… al final, Cipoleños y Roquenses,
Mas todos los Reginenses, te recibieron igual.
Imposible imaginar, si esa llegada triunfal,
El banderazo final, hubiera sido en Regina…!

DIEGO LÓPEZ. BREVE BIOGRAFÍA DE UN PIONERO.

Diego López, nacido en Punta Alta (Provincia de Buenos Aires) en 1923.  Se radicó en Cipolletti en 1936, y en Fernández Oro en 1942.
En Villa Regina vivió unos 30 años fue: vocalista de orquestas de tango, comerciante, publicitario, periodista, futbolista,  relator deportivo, integró comisiones de instituciones varias de Villa Regina.  A mediados de los años ´50 empieza con “Publicidad Estrella”  con un negocio instalado en la calle Sargento Cabral. Y se lo recuerda por “la propaladora” que eran una red de cables aéreos que desembocaban en las cinco esquinas y la calle Rivadavia. Se difundía música de todo tipo como actual (valses, rancheras, tangos, twist, baión, pasodobles, marchas patrióticas),  anuncios publicitarios y noticias deportivas a través de un segmento llamado “Rincón Deportivo” (voces de Diego López, Cono Randazzo, Israel “nene” Cravchik, Alejandro Carnevale y Franco González) con las voces femeninas de Delia Fioretti y Olga Barrios.
En la cancha de fútbol del Club Atlético Regina que se hacían a mediados de los ´50 jineteadas de caballos con los chilenos “Los Hermanos Jara” y se la comisión directiva le da la publicidad en todo el perímetro del campo con un cartel que rezaba “Rincón Deportivo” acompañado por Carlos Basabe hoy radicado en España.
Diego López fue un pionero, fundador de LU16 Radio Río Negro  quien el 1° de julio de 1963 apostó en forma entusiasta a este emprendimiento, no escatimando esfuerzos hasta conseguir la concesión de la emisora por Exp. 5.907 del COMFER cuya propiedad y licencia le fuera otorgada a Diego López.  Esta radio nació en el contenido de una resolución del entonces CONART(Consejo Nacional de Radio y Televisión), que licitó diversas emisoras en la Patagonia planificadas como de "potencia reducida" (0,250 kW de salida) y en el marco de la "amplitud modulada" (AM). Fueron cuatro estaciones en Río Negro -Viedma, Villa Regina, General Roca y Cipolletti-, una en Chubut -Puerto Madryn- y otra en Santa Cruz -Caleta Olivia-.
El primer local de LU 16 Radio Río Negro fue en calle Reconquista 182 (comienza su emisión en la frecuencia del 1080)  en el salón del Sr. Harina. Y se escucharon las primeras voces en el éter ellas fueron: Delia “Marbel” Fioretti, Víctor Souza y Avelino Noel Sierra. Más tarde cambia al 1000 KHZ y se instala en Reconquista 135.
Por allí pasaron artistas locales como Hugo Durán, Juan Carlos Rodríguez, Humberto Arrutti, Venancio y Enrique Sacks, Los Rivereños, los Huanchi Peñi, Carlitos Basabe, Roberto Cornejo, Eugenio Zapata, Alberto Muñoz “El Rionegrino”,  programas como “Chile, Chile Lindo” auspiciado por el Casero Basile compra-venta, “El Capitán Cartucho”, los resúmenes culturales de Lituarde Casalini.
En 1974 con motivo de los 50° Aniversario de Villa Regina se le ocurre realizar “El Libro de Oro” del Cincuentenario que fuera donado a la Biblioteca Popular Mariano Moreno.  Otro acierto que contó con el acompañamiento de empresas y comercios reginenses.
Siempre vinculado a la locución deportiva en aquella recordada “Vuelta de la Manzana” de 1973 que ganó Horacio Jorge Santágelo  -cuenta Carlos Basabe- que lo vino a ver para cerrar un acuerdo de publicidad… "Diego López me ofreció publicitar mis letreros para ese evento, le dije que quería ser esponsor solo de Horacio. (Acordamos que cada vez que mencionaban su trayectoria iría acompañada de mi publicidad)  Cuando se cortó adelante solo se escuchaba Horacio y Basabe. (me daba vergüenza la utilidad que me daba un contrato pequeño). Vino Diego López y me dijo. "Basabito, el Banco de Rio Negro quiere comprarte la exclusiva, ¡ponele precio! ¡LA VENDÍ Y HORACIO GANÓ LA VUELTA Y YO UNOS CUANTOS MANGUITOS EXTRAS!
Cuenta Basabe  la anécdota de que Diego López y su equipo de transmisión copiaban la información de los reporteros de Cipolletti y la daban a conocer con el ruido de un ventilador de fondo simulando un avión hasta que le mandaron una cambiada y lo pescaron. Decires populares.
Diego López le dedicó un poema “A Villa Regina 30 años con su gente”  que amaba y comienza así:
“Villa Regina, La Perla del Valle/Así te llaman con justa razón/Vas demostrando por todas tus calles;/Lo indiscutible de esa afirmación./Lucha y esfuerzo de tu gente buena,/Sembró en tu tierra la fecundidad,/Y ahora contenta, olvidando penas,/Hoy vive orgullosa de su gran ciudad.” Cuanto cariño en estos poemas… 
En 1980 regresó a Fernández Oro con su familia.
En esta Ciudad se lo recuerda como dirigente del Club Fernández Oro, de la Cámara de Industria y Comercio de Fernández Oro, y del consorcio del barrio Oro 25 de esta misma localidad, productor de un programa de tangos en una FM local.
En 1998 publicó "Confidencias", su primer libro de poesías  donde le dedica unos versos a esta localidad rionegrina: “Fernández Oro Un recuerdo merecido”: "Con estos versos sentidos que atesoro / quiero Fernández Oro, entregarte mi ofrenda / porque en diciembre, aún casi adolescente / mezclado con tu gente, yo comencé otra senda. López llegó a Fernández Oro por primera vez en 1942 y estuvo hasta 1955 y volvió en 1980 para quedarse definitivamente y decía:  "Es un lugar especial. La gente es muy unida porque acá nos conocemos todos". Los orenses recuerdan su protagonismo social y sobre todo, su entereza. Sufrió la amputación de sus dos piernas por la diabetes y lo condenó a la silla de ruedas. Falleció hace unos años atrás.
Esta entrada de HOMENAJE A JORGE SANTÁNGELO Y DIEGO LÓPEZ se realizó con las siguientes fuentes de información:

·         Confidencias de Diego López.

·         Calles de Tierra. Personajes e historias de Villa Regina (Río Negro) Argentina de Carlos Basabe.

·         Hechos y Realidades Reginenses de Franco González.
Publicada en GPA 2012.

domingo, 26 de julio de 2026

Argentine Fruit Distributors organizó la producción, el empaque y la exportación de fruta desde el Alto Valle del Río Negro y Neuquén.

Argentine Fruit Distributors, vinculada al Ferrocarril del Sud, organizó la producción, el empaque y la exportación de fruta desde el Alto Valle.

Argentine Fruit Distributors S.A. (AFD), vinculada al Ferrocarril del Sud y al capital británico. 


El nacimiento de AFD.

En la década de 1920, los directivos del Ferrocarril del Sud comprendieron que para que el negocio ferroviario en la Patagonia fuera rentable a largo plazo, debían propiciar el desarrollo de una industria de carga de alto valor. La lana y el cuero no eran suficientes. Inspirados por el éxito de las corporaciones frutícolas norteamericanas en California, decidieron intervenir directamente en la cadena de valor de la fruta.

Hacia fine de la década del '20, el Ferrocarril del Sud fundó AFD. No se trataba de una empresa productora en el sentido tradicional —aunque poseía algunas chacras experimentales—, sino de una gigantesca plataforma de servicios de poscosecha, comercialización y logística.

Los ingleses trajeron al Alto Valle una mentalidad estrictamente 'fordista' y un despliegue tecnológico sin precedentes en la Argentina rural. Contrataron a expertos californianos y sudafricanos para estudiar el clima local y determinar qué variedades de manzanas y peras se adaptarían mejor. Fue AFD la que promovió de forma masiva variedades icónicas como la manzana Red Delicious (y su antecesora, la Delicious) y la Granny Smith, así como las peras Williams y Packham's Triumph.

La red de galpones y la revolución tecnológica.

El impacto de AFD se materializó en el paisaje del valle a través de una red de imponentes galpones de empaque estratégicamente ubicados a la vera de las vías del tren. Se construyeron instalaciones en localidades clave como Cinco Saltos, Cipolletti, Allen, General Roca, Villa Regina y J.J. Gómez.


Durante décadas, la compañía británica controló el empaque, la logística y la comercialización de la fruta patagónica, sentando las bases de una actividad que sigue siendo clave para la región.

Estos galpones no eran simples cobertizos de acopio; eran verdaderas fábricas de procesamiento industrial que funcionaban con precisión de relojería británica. En su interior, el proceso seguía una línea de montaje perfecta:

-Recepción y lavado: La fruta traída por los colonos en carros y camiones se volcaba en piletones de agua para limpiarla y eliminar residuos de curas o tierra.

-Clasificación y selección: Las manzanas y peras pasaban por cintas transportadoras donde mujeres y hombres —bajo la estricta mirada de capataces entrenados por la empresa— separaban la fruta de primera calidad de aquella que presentaba defectos estéticos.

-Calibrado: Máquinas mecánicas importadas de Estados Unidos e Inglaterra clasificaban la fruta por su tamaño (calibre) basándose en el peso o el diámetro.

-Empaque: Embaladores profesionales envolvían individualmente cada fruta en papel sulfito (muchas veces impregnado en aceites minerales para evitar la propagación de hongos) y las acomodaban con precisión geométrica en cajas de madera, conocidas formalmente como "cajones tipo exportación".

El sello de AFD en las tapas de las cajas de madera se convirtió en una garantía internacional de calidad. Las marcas de la empresa, como "El Crucero", "Pájaro Azul" (Blue Bird) o "Canguro", ganaron reputación rápidamente en los mercados de ultramar.

Detrás de la emblemática marca 'El Crucero' estuvo AFD, la empresa inglesa que revolucionó el empaque, el transporte y la comercialización de la fruta del Alto Valle.


Muchos de sus imponentes galpones de empaque, talleres y plantas de frío fueron adquiridos por empresarios locales, cooperativas de productores integradas por los antiguos colonos italianos y españoles, o pasaron a formar parte de nuevas empresas estatales y mixtas (como la Corporación Frutícola Argentina o, más tarde, firmas privadas nacionales como Moño Azul, PAI y otras).


Publicidad aparecida en los periódicos y principales revistas de Buenos Aires en la década del 40, presentando la oferta productiva de AFD.



Uno de los grandes galpones que AFD tenía a mediados de la década del 30 en la cuidad de Cinco Saltos, Río Negro.

De lo publicado en LA MAÑANA DE NEUQUÉN.

FUENTE: Investigación bibliográfica de la Redacción +P y fotos publicadas por Gervacio Rosales.

Publicado en LA MAÑANA DE NEUQUÉN.

Hacer click en enlace si se desea leer la nota completa.

https://masp.lmneuquen.com/fruticultura/la-empresa-inglesa-que-hace-un-siglo-transformo-el-negocio-las-peras-y-manzanas-la-patagonia-n1246482

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Fotos AFD VILLA REGINA.

Fotos de Gervacio Rosales.









NOTA: 


Argentine Fruit Distributors,(AFD). Estas plantas (Galpones de Empaque de frutas) se costruían en las mismas playas ferroviarias, el Galpón de Regina estaba emplazado en el terreno donde hoy esta la Cooperativa "Hormiga Circular" – Teatro Reginense.

Por la parte de atrás del Galpón que daba a las vías se arrimaban vagones que eran cargados con los cajones ya embalados de manzanas, peras, duraznos, ciruelas, que salían rumbo a Bahía Blanca y Buenos Aires. Cerca de ese lugar también salía las cargas de frutas, sidra de la Cooperativa La Reginense.

Luego de la AFD funcionó la Coop. Flor del Manzano Ltda. fundada el 11 de octtubre de 1965. Hoy solo queda lo que es la Hormiga Circular, el resto se destruyó en un incendio por 1982.

Hoy funciona la Cooperativa de Trabajo Artístico La Hormiga Circular - Teatro Reginense hoy.





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HISTORIA REGINENSE.

ANTIGUA COLONIA REGINA. Históricas Reginenses.

El empaque y la comercialización.

La comercialización de la producción en los primeros años de la colonia Regina se realizaba a través del Ferrocarril del Sud.

Esta empresa estaba particularmente interesada en el desarrollo efectivo del circuito de comercialización por un lado, por el monopolio que ejercía sobre el transporte, y por otro lado para lograr la monopolización de la comercialización.

Es así que se creó la Argentine Fruit Distributors (AFD) en 1928 con los mismos capitales británicos y con el carácter de subsidiaria del Ferrocarril Sud, con el objetivo de promover la exportación de frutas.

Primero se instalaron las plantas de empaque en Cinco Saltos, Cipolletti, Allen, y kilómetro 1.156, y con posterioridad en Villa Regina.

Estas plantas se construían en las mismas playas ferroviarias, circunstancia que las colocó en franca ventaja con respecto a otras empresas similares, puesto que su producción pasaba directamente a los vagones.

Hasta el momento de su construcción, en la Colonia Regina el procedimiento de empaque era precario.

La empresa impuso el uso de cajones cosecheros estándar (field boxes) en los cuales se trasladaba por camión o por carro la fruta recién cosechada desde la chacra al galpón.

Allí se clasificaba en forma mecánica por tamaño y a mano por calidad, teniendo en cuenta la presentación. Luego cada fruto se envolvía con papel especial y se embalaba con cajones tipificados de madera de álamo. Así se remitía a Buenos Aires, según detalla un informe de César Vapnarsky.

Esta empresa acometería también otro objetivo: el de asesoramiento técnico para los chacareros en todo el Valle. Así la estación Agronómica del Ferrocarril Sud pasó en 1930 a depender de la AFD, proveyendo a los productores de los insecticidas, fertilizantes y del asesoramiento necesario, siempre acorde a los intereses del capital británico.

La AFD llegó durante los años de preguerra a comercializar entre el 70 y el 80% de la producción frutícola del Alto Valle y a empacar un porcentaje aún mayor porque también prestaba servicios a terceros.

El sistema de comercialización que estableció, y que con pocos cambios persiste hasta hoy, fue el de consignación del producto y liquidación posterior para su venta, sin que el chacarero pudiera saber por anticipado el precio que finalmente se le pagaría, finaliza el informe de Vapnarsky.

"Me lo contó mi abuelo", de la historiadora reginense Silvia Zanini.

CENSO FRUTÍCOLA DE LA AFD EN 1935.

La Colonia Regina guarda como fecha de fundación el año 1924; entonces se habilitó la primera zona que iniciará el poblamiento y la agricultura en esa parte del Alto Valle.

En 1926 se habilitó la estación de trenes; hasta su apertura los colonos llegaban a la estación 1.120 (Ingeniero Huergo).

En 1930 comenzó a funcionar la primera Comisión de Fomento, bajo la presidencia de Ítalo Rafaelli. Por esa fecha ya se había habilitado la tercera zona productiva.

"En esta colonia -señala Antonio Rodríguez en 'El alto Valle de Río Negro'- se hizo la primera planta industrial que se trajo al Valle, la fábrica de tomate, a la que años después la Argentine Fruit Distributors agregó instalaciones para la elaboración de tomate deshidratado, el Tomacó. (...) A Villa Regina se le debe la primera fábrica de dulce y una de las primeras y más importantes cooperativas vitivinícolas de la región".

Pocos registros hay de lo que se producía y plantaba en la década del '30 en esa localidad. Sin duda un documento ineludible para contar con datos de este tenor es el censo frutícola que la AFD hizo en 1935. El mismo se realizó en el departamento General Roca y en el Confluencia de Neuquén. Se trata del primer relevamiento realizado para todas las especies y variedades frutales y a través de él podemos saber qué plantaban los productores de peras y manzanas, cuáles eran las variedades más difundidas y en qué año fueron implantadas.

La Colonia Regina tenía cerca de 400 productores que ya contaban con sus primeras plantas de peras y manzanas. Los frutales que primero fueron plantados -entre 1925 y 1928- correspondieron a las familias de pioneros, entre ellos, Juan Alba, Ernesto y Guido Allemanni, César Alessandroni, Alfredo Alippi, Pío Andreolo, Onorato Angeloni, Luis Bachetta, Antonio Bante, José Barale, Alberico Batocchi, Gaetano Bellamogli, Héctor Benatti, Pablo Benedetti, Antonio Bernabé, Antonio Bertoldi, Bernardo Berzibi, Héctor Bettio, José Biacucci, José Bisconti, Blasick Matte, Bonadé Bottino, Bonelli Jorge, Bontorno Vito, Juan Borando, Borguese, Borsani, Francisco Brito, Luis Broda, Julio Brunetti, Businello, Caviatti, Caporalini, Ángel Carra, Emiliano Ciminelli, Valentín Cimolai y Dalssasso.

Los hijos de José del Tedesco (ver "Historia de vida") plantaron 180 manzanos de distintas variedades, 400 de peras William's en 1926 y 2.000 en 1930 y 900 plantas más de manzanas Rome en 1934. Este productor fue, sin dudas, uno de los primeros en incursionar en la fruticultura en la Colonia Regina, junto a Carmelo Dimartino, Antonio Fedalto, Alejandro Fasulo, Luis Fenizi, Bernardo Ferriccioni, Alfonso Fiordelli, Gregorio Rufino; Antonio Liberati, Benito Marco, Maximiliano Massaccesi , Torcuato Mei, José Melojanich, Juan Mion, Luis Mosquini, Francisco Mungai, Bartolomé Padín, Vicente Pece, A. Pesce, Jaime Picotti, la familia Perazzolli, Francisco Pimbelli, Domingo Poli, José Pretto, Nazareno Prislei, Primero Reineri, Julio Rey Pastor (que implantó manzanas y peras en esta zona y en Huergo, en 1922), Eugenio Rigatto, Luis Rigoni, Ángel Rossi, Antonio Rozza, Juan y Cayetano Rotter, Gregorio Rucabila, Mariano Scarolli, Blas Sferco, Orfeso Solca, Nazareno Silvetti, Marcelo Steffano, Ángel Tesolin, Antonio Ucotick, Eugenio Vecchi, Romano Venica, Francisco y Juan Vertua, José Vesprini, Juan Vitulich, Juan Zampa y Santos Zanini, entre otros. (S. Y.).

Susana Yappert.

Publicado en Diario "Río Negro".

http://www1.rionegro.com.ar/diario/tools/imprimir.php?id=12262

Publicado en ¡BIEN DE REGINA!