domingo, 16 de agosto de 2026

OSVALDO "EL NEGRO" LARRASOLO.

 OSVALDO "EL NEGRO" LARRASOLO.

Osvaldo "El Negro" Larrasolo junto a Gustavo Esteybar, Montaldo, Carulla, hace mas de 30 años, fueron los responsables del nuevo Club Atletico Regina en el Basquet Mayor.

¡Hasta siempre Negro querido!





La actividad comenzó a adquirir empuje con la llegada a la localidad de Osvaldo Larrasolo ex jugador del Club Olimpo (BB).

La actividad comenzó a adquirir empuje con la llegada a la localidad de Osvaldo Larrasolo ex jugador del Club Olimpo de Bahía Blanca. Se organizó la primera división que en 1982 obtuvo el título Campeones de Alto Valle por primera vez. La final se jugó en Allen contra el Deportivo Roca, integraban ese equipo: Osvaldo Tolú, Marcelo Souble, Alejandro Zanini, Alejandro Carulla, Fabián Fanjul, Marcelo Marco, Iturrioz Bolati, Alejandro Cardelli y Horacio Bernal; el DT era Norberto Lasagni. En esa época, por invitación de Larrasolo desde Bahía Blanca asistieron para jugar un partido amistoso “Los de Siempre”: Cabrera, Delisaso, Cortondo, Monachesi, Alvarez Rojo, y los albos se hicieron con la victoria.
En 1985 comienza a trabajarse en la preparación de un equipo para jugar los regionales aspirando a llegar a la Liga B. El DT era Larrasolo, se contrataron dos jugadores norteamericanos: Jerome Williams y Solester Jhonson. Finalmente el CAR logró el ascenso en 1987 convirtiendose en el primer equipo rionegrino que accedió al básquet profesional. El equipo lo integraban Luis Heredia, Lance Ball, Luis Nuñez, Rick See Grass, Alejandro Carulla, Hector Riolfo, Marelo Montalodo, Carlos Gagliardi, Gustavo Esteybar y los juveniles Pablo Chiuchiarelli, Marcelo Ellía y Marcelo Piñol. DT: Ricardo Jachuk, AT: Jorge Cervellín.
*** Publicado en ¡BIEN DE REGINA!

sábado, 15 de agosto de 2026

15 de agosto de 1982: Club Atlético Regina se consagra Campeón.

 

15 de agosto de 1982:  Club Atlético Regina se consagra Campeón.







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miércoles, 12 de agosto de 2026

LA PASCUA DEL PADRE MARCELO GARDIN.

 











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Se vuelve a publicar.

Pacini, Bonoli y Gardín, puntales en la historia de Regina.
Por Melina Ortiz Campos.

La Parroquia reginense, “Nuestra Señora del Rosario”, en proceso aún de construcción. Foto: Archivo Diario Rio Negro.
Pacini, Bonoli y Gardín, puntales en la historia de Regina.

Los primeros pasos que dio la ciudad que conocemos hoy fueron el resultado de las voluntades que se cruzaron en el Alto Valle. El Archivo Salesiano, el custodio de recuerdos en primera persona.

Por Melina Ortiz Campos.

Villa Regina, la ciudad atravesada por los nombres de dos primeras damas, la ciudad que surgió del sueño de un ingeniero que no pudo ver su obra terminada. El pueblo que se organizó como colonia italiana pero que con el tiempo cobijó a familias de los orígenes más diversos. A un año de su centenario, sigue en sus calles el honor de la herencia histórica recibida en el traspaso generacional y la identidad que miles de familias construyeron juntas.

El Museo local, en diálogo con Diario RÍO NEGRO, contó en un informe especial de archivo que Felipe Bonoli, cuyo nombre bautizó a esa institución, fue ese yerno que supo concretar el anhelo de su maestro y suegro, nada menos que el ingeniero César Cipolletti, el mismo que diseñó y proyectó la inmensa obra del dique Ballester a partir de su “estudio general de la regulación de los ríos Negro, Limay y Neuquén”.

Después de terminar la misión que el Estado argentino le había encomendado, para sugerir la mejor solución a las crecidas, el padre del riego valletano había vuelto a Italia, pero se le pidió que regresara a la Patagonia para hacer realidad la obra. Fue en ese trayecto que murió, a bordo del barco que lo ayudaba a cruzar el océano.

Casado con Benedicta, la hija de Cipolletti, Bonoli logró entonces, a través de un funcionario amigo de su pariente político, contactar a la viuda y a los hijos de Manuel Zorrilla, el dueño de 15 mil hectáreas en la región, que recibió tras el despojo y reparto posterior a la Conquista del Desierto. A estos sucesores fue a quienes les pudo comprar las tierras, que se convirtieron en la base para organizar lo que hoy es “la Perla del Valle”.

En honor a dos mujeres.

Protagonistas: Bonoli, Gardín y Regina Pacini. Fotos: Archivo Diario RN | Gentileza.

Pacini era el apellido de la cantante lírica, esposa del presidente Marcelo T. de Alvear, cuyo nombre fue elegido para denominar a ese poblado que se organizó en torno a los cultivos de la Compañía Ítalo Argentina. Y es que fue la firma de ese mandatario la que refrendó el decreto que necesitaba la empresa de Colonización, para formalizar los primeros pasos en esta parte de la historia, el 7 de noviembre de 1924.

Si bien tras la muerte de Eva Duarte en 1952, Regina también llevó por un tiempo esa denominación, finalmente el legado de la artista portuguesa fue el que terminó perpetuándose. A partir del documento oficial de 1924, debieron pasar cuatro años más para que la estación del Ferrocarril quedara establecida en el kilómetro 1106, abriendo una vía de comunicación directa con las grandes ciudades.

Vista al pasado: “El aspecto de la calle que conduce a la estación”,
dice el registro de RÍO NEGRO.

Pero así como Regina Pacini dejó su huella y legado en la lejana Buenos Aires, en la Casa del Teatro, que hoy aloja a los artistas jubilados que no logran cubrir sus necesidades económicas y de cuidado, en Río Negro también brindó su aporte en instituciones y en un edificación que locales y visitantes pueden ver aún hoy a la vera de la ruta de ingreso a la ciudad: la parroquia “Nuestra Señora del Rosario”.

La madrina del coro de Círculo Italiano también integró, como muchas mujeres de su época, una comisión de Damas (Italianas en este caso), que recaudó fondos para el templo, con un evento en el porteño Teatro “Cervantes”, en 1926. El 4 de abril de ese año se bendijo a la construcción religiosa y se colocó la piedra fundamental de la estructura, que fue declarada monumento en 2014. 99 años después sigue deslumbrando a creyentes y no tanto con su belleza.

“Que el cura los ayude”.

Foto: Archivo Diario Río Negro.

Ubicada en la esquina de Av. Cipolletti y Artémides Zatti, la iglesia fue recibida, con intervención de la Compañía Ítalo Argentina, por la congregación salesiana, dicen los registros, en noviembre de 1927. Habilitada en febrero de 1928, la incipiente capilla recibió en ese año como párroco al sacerdote Marcelo Gardin, enviado desde Fortín Mercedes, que no sólo se abocó a la guía en la fe de los habitantes de la zona. “Por obediencia debo ocuparme también de los inmigrantes en su aspecto social. Es obra buena porque me fue mandada y prometo hacer lo que pueda a pesar de inevitables disgustos”, lo citó su colega Oscar Barreto en su libro llamado “En las trincheras de Dios” (1985).

Según este autor, Gardín “hizo muchas cosas sin poder evitar algunas situaciones límite, porque la figura y la presencia de ese sacerdote italiano iba adquiriendo perfiles de consejero y de líder, y en muchas ocasiones la cúpula de la Compañía Colonizadora, o no querían hacer nada en favor de los inmigrantes necesitados o porque querían ponerlo a prueba al padre Gardín, se sacaban de encima las responsabilidades con un “Andate dal prete”, que con el acento de entonces equivalía a decirles: “Que el cura los ayude”.

Gardín y la primer etapa de construcción de la iglesia reginense. Foto: Blog Bien de Regina.

El religioso friulano “era voz de los que no tenían voz y disponía de una capacidad intelectual y de un ascendiente moral, como para salir por los fueros de sus hermanos, los inmigrantes”, aseguró Barreto.

Por su parte, según rescató el Archivo Salesiano en su libro de anécdotas por los 150 años de trayectoria, el propio cura contó sus experiencias en un diario, de esta manera: “Primera misa el 2 de febrero de 1928. Yo y el altar, solamente. Vida nueva, dificultosa, aventurera, espinosa y difícil como yo lo había soñado. Existía la capilla fabricada por la Compañía Colonizadora, con altar y un cuadro mural. La casita era una cocinita de dos y medio por dos y un dormitorio de cuatro por cuatro, que servía de oficina y comunicaba con la sacristía y la iglesia. Todo lo demás: confesionario, ocho bancos con respaldo, cuatro banquitos sin respaldo, dos candelabros de siete velas, una cama de hierro blanco sin almohada”.

La vista de Regina a fines de los años ’20, desde la Estación de tren.
Foto: Archivo Diario Río Negro.

Al hablar del panorama social que se encontró en la Colonia, dijo: “para entonces había pocas familias constituidas. Los hombres vivían y trabajaban solos y preparaban el ambiente para poder traer sus familias desde Italia. Ante dificultades y trabas que se ponían a los colonos, empezaron los descontentos, reuniones, murmuraciones y protestas que llegaban, muchas veces, hasta mi despacho. Vinieron años duros. Se sufría la mala comercialización de los primeros productos. Por los años treinta se acentuó aún más la pobreza, hasta la miseria. Yo daba vueltas para buscar alivios”, dijo. “Una vez fui hasta Viedma, capital de Río Negro, y en la gobernación se me rieron en la cara cuando expuse la dura situación de muchos”, concluyó.

Con los años, en 1937, Gardín seguiría su labor en la distante Chos Malal, donde hoy descansan sus restos y su lápida dice en latín: “Vino el hijo del hombre, Marcello Pio Gardin y resucitó el 27-2-1978. No está aquí”.

En la comunidad que creció al pie de la barda, se sabe que los dos primeros nacimientos que se registraron permitieron la llegada al mundo de dos niñas, el 28 y 29 de mayo de 1925. Ambas recibieron el nombre de la mujer que hoy identifica a la localidad frente a todos sus vecinos: fueron anotadas como Regina Fabro y Regina Galleta, respectivamente.

El último descanso del padre Gardín, en Chos Malal.

* Por Melina Ortiz Campos.

*** Publicado en suplemento 101º Aniversario de Villa Regina del Diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/sociedad/pacini-bonoli-y-gardin-puntales-en-la-historia-de-regina/

Publicado en ¡BIEN DE REGINA!.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Guido Stelzer junto a sus hijos en la chacra familiar.

 

"La historia de la familia Stelzer en Regina comenzó en 1953, cuando el abuelo de Marco, Guido Stelzer, heredó una chacra de cinco hectáreas en la tercera zona. La oportunidad lo llevó a dejar su trabajo en el Pozo 1 de Plaza Huincul para radicarse en la región junto a su familia. El papá de Marco, Arturo Stelzer llegó a la ciudad con apenas ocho meses y prácticamente se crio entre frutales en la Patagonia.

De joven Arturo trabajó en distintas chacras y en un galpón de empaque hasta que, en 1975, ingresó como portero de la Escuela Nº 85. Durante años combinó ese empleo con el trabajo en la chacra familiar. “Siempre me gustó la producción. El sueldo de la escuela nos daba estabilidad, pero la chacra era nuestro proyecto”, recordó el productor".

Quiénes desean leer lo publicado en Diario Río Negro hacer click en enlace.

Publicado en RURAL del diario Río Negro.

Domingo 2 de agosto del 2026.

https://www.rionegro.com.ar/rural/empezaron-con-una-chacra-de-cinco-hectareas-y-hoy-venden-casi-4-millones-de-kilos-de-fruta-al-ano-en-la-patagonia/

También publicado en Noticias EL REGINENSE.

http://elreginense.blogspot.com/2026/08/familia-stelzer-de-villa-regina-una.html

domingo, 2 de agosto de 2026

"El Rápido" unía Choele Choel, Chimpay y Villa Regina.

 

"El Rápido" unía Choele Choel, Chimpay y Villa Regina.

Año 1940. Se estima foto. Un Internacional la marca del colectivo.

Publicación del face de Darío Castro de la Ciudad rionegrina de Choele Choele.

Foto original y coloreada por la IA.

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Otro recuerdo de colectivos.

Micros de don Florentino Periga en la década del ´60 y parte del ´70 que utilizaban los jugadores de fútbol del Club Atlético Regina.  Viajes de tres o cuatro horas para llegar a Catriel a mitad del camino se paraba  para estirar las piernas y de paso juntaba un poco de leña y se prendía un fuego.

Don Periga con algún directivo del Club Regina que acompañaban asaban unos "choris", la "digestión" se hacía bien porqué el partido se iniciaba dos horas después.

Imagen e información brindada por César Valenzuela.