Se agradece a Historia Automovilismo Comahue por publicar estas fotos que se rescatan del Querido y Aprecido piloto Reginense HORACIO JORGE SANTAGELO.
miércoles, 23 de septiembre de 2015
lunes, 21 de septiembre de 2015
21 DE SEPTIEMBRE DE 1995: SE DA A CONOCER LA NÓMINA DE LOS ELECTOS DE LA CONVENCIÓN MUNICIPAL DE VILLA REGINA.
Reunido el Tribunal Electoral Municipal (acta Nro. 59), en conocimiento, de la documentación recibida del Tribunal Electoral Provincial con los resultados de los comicios para Convencionales Municipales (Titulares y Suplentes) realizados el 14 de mayo de 1995 y proclamados (art. 209, inc. 13, Ley 2431) firmado por Juan Pablo Videla, Juez; y Ernesto J. F. Rodríguez, Juez; por ante la Secretaría actuante María Ester Zambrano.
La nómina de los electos es la siguiente:
CONVENCIONALES MUNICIPALES
UNIÓN CÍVICA RADICAL.
TITULARES: Juan Francisco Correa, Sandra R. Benito, Silvia J. Azansa, Víctor Emilio Friullani, Graciela D. Céliz, Alicia Carreiro Neto, Verónica Collodet, Silvana C. Orazi, Roberto A. Cipolletti, Silvia B. Morales.
SUPLENTES: Blanca A. Schay, Luis H. Fiordelli, Ernesto Della Bruna, Sandra Fagotti, María A. Prieto, Ricardo López, María Yolanda de Longuinotti, Oscar R. Moreyra, Norma B. Allemanni, Jorge R. Rivero.
FRENTE PARA EL CAMBIO.
TITULARES: Juan Daga, Ángel Alberto Porrino, Teresa Victoria González, Néstor Fabián Fanjul, Graciela Susana Rivera, Horacio Riccono, Carlos A. González, Carlos Alberto Peralta, Alicia Mónica Valverde.
SUPLENTES: Fernando López, Ivana Susana Lastra, Delfín Dacio Pérez, Alfredo Innamorati, Liliana Mónica Barion, Oscar Alberto Selva, Walter Harsem, Josefina Gallardo, José Manuel De La Vega.
FREPASO.
TITULAR: Juan Carlos Muzzin.
SUPLENTE: Yolanda Nélida González.
Fuente de información: "Historia de Villa Regina y sus memorias" de Franco González, página 243.
sábado, 12 de septiembre de 2015
Villa Regina (Río Negro) - "En 1935 Luis Perazzoli ya tenía espaldera en la chacra".
Tulio Perazzoli cuenta la historia de su familia, pionera en Colonia Regina Paccini de Alvear. Su abuela María Bonelli fue la primera partera y su padre, un innovador en sistemas de conducción.
María Bonelli, la abuela de Tulio, fue la primera partera de la colonia. Se había recibido en Innsbruck, Austria, en 1906. El primer parto que atendió en Regina fue el de Dauno Damen y el último, el de Ida Perazzoli, una sobrina. La paga por traer niños al mundo -recuerda Tulio- no era en metálico ni en billetes sino algo para comer, una bolsa de papas, un pollo, un lechón, o algún servicio como, por ejemplo, puntear la quinta. "La verdad es que tenía mucho trabajo. En la colonia eran todos matrimonios jóvenes, así que salía de una tranquera y entraba en otra (risas). Recuerdo haberla acompañado a atender el último parto... ¡cuánto sacrificio han hecho, pobres viejos!", afirma este productor que nació en su chacra y confiesa que nunca hizo cambio de domicilio.
María Bonelli tuvo 16 hijos, dos veces mellizos y, en dos oportunidades, dos hijos en un año. Murió a los 64 años. Una de sus hijas, Victoria Anunciata (1909), se casó con Luis Perazzoli (1902).
"Hicieron una linda familia. Eran los dos muy alegres, a pesar de haber pasado de todo en los comienzos de Regina", recuerda Nidia Bussinelli, esposa de Tulio.
Como todos los colonos, los Perazzoli desmontaron solos la propiedad con caballos, rastrones caseros, pico y pala. Contaban que cuando empezaron el desmonte mataban muchas víboras y arañas y cazaban martinetas y perdices, que abundaban en el lugar y saboreaban con frecuencia.
Los hermanos Perazzoli y Guido Rossati recibieron 25 hectáreas que se repartieron en partes iguales. En los comienzos trabajaron en sociedad compartiendo instrumentos de labranza y haciendo compras al por mayor.
Su padre y su tío Enrique -cuenta Tulio- plantaron viña porque a los tres años ya tenían producción. "Los primeros años fueron durísimos. Mi papá empezó con ocho hectáreas de las cuales seis eran de viña. Él, a diferencia de otros italianos que llegaron a Regina, conocía el trabajo en fruticultura. Es posible que por eso se hayan equivocado menos y hayan progresado relativamente rápido".
Luis y Victoria tuvieron cuatro hijos: Lidia, Tulio, Dino y Jorge. Tulio y Dino continuaron trabajando la propiedad de sus padres y se dedicaron siempre a la fruticultura. Jorge, 17 años menor que Tulio y enamorado de las montañas, vive desde 1982 en San Martín de los Andes. Lidia, por su parte, se estableció en Mar del Plata.
La infancia de los cuatro hermanos fue austera pero feliz. Asistieron a la escuela y compartieron la intransferible experiencia de vida de los pioneros. Como todos los hijos de inmigrantes, crecieron en dos mundos; aprendieron como primera lengua el dialecto trentino de sus padres y al llegar a la escuela afianzaron el castellano.
"Contaba mi mamá que más o menos cuando yo nací estuvieron un año entero sin ver una moneda. No vieron nada de dinero, literalmente. ¿Cómo sobrevivieron? Haciendo de todo y muy especialmente gracias a un almacenero que en los tiempos de crisis les fio. Sería lindo recordarlo. Un almacenero de Villa Regina de apellido Di Pauli, quien alimentó a muchos productores durante ese tiempo de crisis. No sé qué bolsillo tendría el pobre hombre, lo que sí sé es que tenía un corazón gigante. Gracias a él nunca nos faltó lo esencial".
Ese tiempo fue uno de los tantos difíciles que atravesó la zona. "A principios del '30 -recuerda este productor- el gobierno les pagó 3 centavos por kilo de uva para que la enterraran. No había bodega para absorber esa producción. Por eso empezaron a hacerse bodeguitas en las chacras. A partir de entonces los productores que pudieron fueron reemplazando uvas por manzanas, que era lo que más rendía, y en otro momento agregamos peras. Y de reconversión en reconversión llegamos al presente -sintetiza-, después de mucho trabajo, mucha economía en la familia y cuidando el centavo para poder comprar más tierra o mejorar la producción existente".
En estos años -recuerda quien es sin dudas un chacarero exitoso- muchos productores quedaron en el camino. "No sólo hay que saber manejar las plantas -asevera-: es importante reconvertir a tiempo y asegurar el mercado".
Actualmente los Perazzoli comercializan mediante una sociedad anónima que conforman con otros nueve productores. Pasaron por la experiencia cooperativa pero la abandonaron por sus deficientes resultados. "Estuvimos en varias cooperativas: La Reginense, La Cautiva, la Trento-Regina... pero acá, en la Argentina, no funcionó el cooperativismo porque hubo tres avivados y 20 estúpidos que confiaron en esos avivados, hablando mal y pronto. No quiere decir que la cooperativa sea mala; el sistema funciona muy bien... el problema son los hombres que la manejan. Nosotros visitamos en Italia una cooperativa de vitivinicultores que tiene más de 2.000 socios. Lo primero que nos llamó la atención fue que había dos personas trabajando. ¡Es una bodega que trabaja millones de litros y sólo había dos personas trabajando! Todo modernísimo. La guarda de la bodega se hace 12 metros para abajo y sobre ella hay viñas. Bueno, allá funciona la cooperativa; acá no. Es una cuestión cultural", se lamenta.
En 1992 Tulio hizo su primer viaje a Italia, con su señora, y hace unos meses regresaron al país de sus ancestros con el menor de sus nietos. "Fue una experiencia lindísima poder mostrarle dónde nacieron nuestros padres. Mi madre también pudo regresar a Italia, ya viuda; papá no, murió a los 60 años, no volvió a su pueblo".
Casi en su mayoría, los Bonelli y los Perazzoli se dedicaron a la producción frutícola en su tierra de origen y en la que los recibió. Agradecidos, transitan entre estos dos mundos que saben propios.
Lidia Perazzoli, la hermana de Tulio, se casó con Rodolfo Giacomini y tuvo cuatro hijas: Ana María, Lidia Isabel y Mirta. Dino se casó con Margarita Gastaldi y tiene dos hijas, Norma y Mariel. Jorge, con Francisca Severino y tiene tres: Jorge, Miriam y Gastón. Y Tulio lleva 51 años de casado con Nidia Luisa Bussinelli, con quien tuvo dos hijos: Luis Raúl y Néstor, ambos ingenieros civiles. "El mayor vive en Cipolletti y tiene cuatro varones y el menor, Néstor, tiene una hija y un hijo, también de 20; viven en Regina".
"La chacra me gusta de alma. Elegiría esta actividad si viviera otra vida -resume este apasionado productor-. La chacra es como una hija para mí y la he cuidado como tal. Mis hijos pudieron ir a la universidad pero les enseñamos a querer la tierra, porque gracias a ella pudieron estudiar. Seguro alguno va a seguir con esto, si no son los hijos será algún nieto", afirma.
El hombre se prepara para una noche de helada. La duermevela de los chacareros entre los meses de setiembre y noviembre en esta parte del mundo. "Esperamos 7 bajo cero para esta noche; hoy tenemos baile", cuenta Tulio Perazzoli, parte del núcleo fundacional de Colonia Regina.
Tulio puso su primer riego por aspersión en 1971. Recuerda que en principio lo instaló en dos hectáreas y media. Llegó la helada y con dificultades puso en marcha el riego a las 4:30. Esa noche salvó las plantaciones protegidas por el riego nuevo y con esa pequeña superficie pudo solventar los gastos anuales de la chacra y él y su hermano pudieron cambiar el auto.
Tulio cuenta orgulloso que no sólo en eso fueron pioneros. Los Perazzoli fueron de los primeros pobladores de Villa Regina y además -cree- los primeros en el Valle en utilizar el sistema de conducción denominado "espaldera". "Mi padre puso espaldera en 1935. Él había visto ese método en Italia y lo aplicó acá cuando nadie lo conocía. Hoy la chacra está toda en espaldera, tal como papá quería".
Luis y Enrique Perazzoli llegaron a la Argentina en 1924. Venían de Italia, de una zona de la provincia de Trento en la que producían manzanas, peras y vid.
En Bosentino, el pueblo de esta familia, hay colinas. La región es completamente montañosa. Antiguamente fue habitada por los celtas y después conquistada por los romanos, que la bautizaron "Tridentum", por las tres enormes elevaciones que rodean la ciudad capital. "Si conociera nuestro valle de Italia! ¡Es hermoso! -suspira Tulio-. Ahora hay más viña que otra cosa. Donde hay un metro cuadrado para poner una planta, la ponen". Cuenta Tulio que en tiempo de cosecha bajan la producción al hombro, pues las plantas se cultivan en laderas a las que no puede acceder ningún vehículo. "Por igual motivo hay lugares donde pasan la motoguadaña atados de una soga, por si se resbalan".
En Italia, los Perazzoli se dedicaban, en temporada, a la producción frutícola y en invierno, a la construcción. Con ese saber como capital los hermanos se largaron a "far l'America".
De Buenos Aires tomaron un tren que los llevó a la provincia de Mendoza. Allí fueron empleados para cavar un túnel de 3.000 metros bajo una montaña en Cacheuta. Construían una central eléctrica. Al llegar a Cuyo, Luis tenía 22 años. En Mendoza los hermanos Perazzoli se enteraron de la existencia de la Compañía Ítalo Argentina de Colonización (CIAC). Enrique, el mayor, fue el encargado de venir al Alto Valle para informarse de lo que podían hacer en esta región. Esto ocurrió en 1926. Ante la posibilidad de conseguir tierra para trabajarla, y sobre todo en fruticultura, los hermanos decidieron radicarse aquí.
Cuenta Tulio Perazzoli, hijo de Luis, que para ellos la opción de quedarse aquí fue ideal, pese a los enormes desafíos que implicaba esa determinación. Sabían manejar frutales y, mientras ponían en producción la tierra, podían hacer trabajos de construcción en un sitio que los demandaba. De hecho, los hermanos Perazzoli hicieron varias casas colónicas en la segunda zona antes de ver los primeros racimos de sus plantas.
Luis y Enrique trabajaron en una cuadrilla con dos hermanos Bonelli. "Un día uno de ellos le mostró a mi papá una foto de su familia que estaba en Italia -relata Tulio-. En la foto estaba Victoria Anunciata. Mi papá la vio y le dijo a mi tío 'Ésta va a ser para mí'. Y así fue. Mi mamá llegó a la Argentina con su familia y a los pocos meses se casó con mi papá".
Los Bonelli eran una familia numerosa. En la Argentina vivían dos y luego vinieron de Italia siete hermanos más y sus padres. Llegaron en marzo de 1927 a Colonia Regina. Como todos, escapaban de la guerra y tenían extensiones de tierra tan pequeñas que era casi imposible repartirlas entre tantos hijos. En Italia quedó sólo un hijo, que fue médico.
Tulio puso su primer riego por aspersión en 1971. Recuerda que en principio lo instaló en dos hectáreas y media. Llegó la helada y con dificultades puso en marcha el riego a las 4:30. Esa noche salvó las plantaciones protegidas por el riego nuevo y con esa pequeña superficie pudo solventar los gastos anuales de la chacra y él y su hermano pudieron cambiar el auto.
Tulio cuenta orgulloso que no sólo en eso fueron pioneros. Los Perazzoli fueron de los primeros pobladores de Villa Regina y además -cree- los primeros en el Valle en utilizar el sistema de conducción denominado "espaldera". "Mi padre puso espaldera en 1935. Él había visto ese método en Italia y lo aplicó acá cuando nadie lo conocía. Hoy la chacra está toda en espaldera, tal como papá quería".
Luis y Enrique Perazzoli llegaron a la Argentina en 1924. Venían de Italia, de una zona de la provincia de Trento en la que producían manzanas, peras y vid.
En Bosentino, el pueblo de esta familia, hay colinas. La región es completamente montañosa. Antiguamente fue habitada por los celtas y después conquistada por los romanos, que la bautizaron "Tridentum", por las tres enormes elevaciones que rodean la ciudad capital. "Si conociera nuestro valle de Italia! ¡Es hermoso! -suspira Tulio-. Ahora hay más viña que otra cosa. Donde hay un metro cuadrado para poner una planta, la ponen". Cuenta Tulio que en tiempo de cosecha bajan la producción al hombro, pues las plantas se cultivan en laderas a las que no puede acceder ningún vehículo. "Por igual motivo hay lugares donde pasan la motoguadaña atados de una soga, por si se resbalan".
En Italia, los Perazzoli se dedicaban, en temporada, a la producción frutícola y en invierno, a la construcción. Con ese saber como capital los hermanos se largaron a "far l'America".
De Buenos Aires tomaron un tren que los llevó a la provincia de Mendoza. Allí fueron empleados para cavar un túnel de 3.000 metros bajo una montaña en Cacheuta. Construían una central eléctrica. Al llegar a Cuyo, Luis tenía 22 años. En Mendoza los hermanos Perazzoli se enteraron de la existencia de la Compañía Ítalo Argentina de Colonización (CIAC). Enrique, el mayor, fue el encargado de venir al Alto Valle para informarse de lo que podían hacer en esta región. Esto ocurrió en 1926. Ante la posibilidad de conseguir tierra para trabajarla, y sobre todo en fruticultura, los hermanos decidieron radicarse aquí.
Cuenta Tulio Perazzoli, hijo de Luis, que para ellos la opción de quedarse aquí fue ideal, pese a los enormes desafíos que implicaba esa determinación. Sabían manejar frutales y, mientras ponían en producción la tierra, podían hacer trabajos de construcción en un sitio que los demandaba. De hecho, los hermanos Perazzoli hicieron varias casas colónicas en la segunda zona antes de ver los primeros racimos de sus plantas.
Luis y Enrique trabajaron en una cuadrilla con dos hermanos Bonelli. "Un día uno de ellos le mostró a mi papá una foto de su familia que estaba en Italia -relata Tulio-. En la foto estaba Victoria Anunciata. Mi papá la vio y le dijo a mi tío 'Ésta va a ser para mí'. Y así fue. Mi mamá llegó a la Argentina con su familia y a los pocos meses se casó con mi papá".
Los Bonelli eran una familia numerosa. En la Argentina vivían dos y luego vinieron de Italia siete hermanos más y sus padres. Llegaron en marzo de 1927 a Colonia Regina. Como todos, escapaban de la guerra y tenían extensiones de tierra tan pequeñas que era casi imposible repartirlas entre tantos hijos. En Italia quedó sólo un hijo, que fue médico.
María Bonelli, la abuela de Tulio, fue la primera partera de la colonia. Se había recibido en Innsbruck, Austria, en 1906. El primer parto que atendió en Regina fue el de Dauno Damen y el último, el de Ida Perazzoli, una sobrina. La paga por traer niños al mundo -recuerda Tulio- no era en metálico ni en billetes sino algo para comer, una bolsa de papas, un pollo, un lechón, o algún servicio como, por ejemplo, puntear la quinta. "La verdad es que tenía mucho trabajo. En la colonia eran todos matrimonios jóvenes, así que salía de una tranquera y entraba en otra (risas). Recuerdo haberla acompañado a atender el último parto... ¡cuánto sacrificio han hecho, pobres viejos!", afirma este productor que nació en su chacra y confiesa que nunca hizo cambio de domicilio.María Bonelli tuvo 16 hijos, dos veces mellizos y, en dos oportunidades, dos hijos en un año. Murió a los 64 años. Una de sus hijas, Victoria Anunciata (1909), se casó con Luis Perazzoli (1902).
"Hicieron una linda familia. Eran los dos muy alegres, a pesar de haber pasado de todo en los comienzos de Regina", recuerda Nidia Bussinelli, esposa de Tulio.
Como todos los colonos, los Perazzoli desmontaron solos la propiedad con caballos, rastrones caseros, pico y pala. Contaban que cuando empezaron el desmonte mataban muchas víboras y arañas y cazaban martinetas y perdices, que abundaban en el lugar y saboreaban con frecuencia.
Los hermanos Perazzoli y Guido Rossati recibieron 25 hectáreas que se repartieron en partes iguales. En los comienzos trabajaron en sociedad compartiendo instrumentos de labranza y haciendo compras al por mayor.
Su padre y su tío Enrique -cuenta Tulio- plantaron viña porque a los tres años ya tenían producción. "Los primeros años fueron durísimos. Mi papá empezó con ocho hectáreas de las cuales seis eran de viña. Él, a diferencia de otros italianos que llegaron a Regina, conocía el trabajo en fruticultura. Es posible que por eso se hayan equivocado menos y hayan progresado relativamente rápido".
Luis y Victoria tuvieron cuatro hijos: Lidia, Tulio, Dino y Jorge. Tulio y Dino continuaron trabajando la propiedad de sus padres y se dedicaron siempre a la fruticultura. Jorge, 17 años menor que Tulio y enamorado de las montañas, vive desde 1982 en San Martín de los Andes. Lidia, por su parte, se estableció en Mar del Plata.
La infancia de los cuatro hermanos fue austera pero feliz. Asistieron a la escuela y compartieron la intransferible experiencia de vida de los pioneros. Como todos los hijos de inmigrantes, crecieron en dos mundos; aprendieron como primera lengua el dialecto trentino de sus padres y al llegar a la escuela afianzaron el castellano.
"Contaba mi mamá que más o menos cuando yo nací estuvieron un año entero sin ver una moneda. No vieron nada de dinero, literalmente. ¿Cómo sobrevivieron? Haciendo de todo y muy especialmente gracias a un almacenero que en los tiempos de crisis les fio. Sería lindo recordarlo. Un almacenero de Villa Regina de apellido Di Pauli, quien alimentó a muchos productores durante ese tiempo de crisis. No sé qué bolsillo tendría el pobre hombre, lo que sí sé es que tenía un corazón gigante. Gracias a él nunca nos faltó lo esencial".
Ese tiempo fue uno de los tantos difíciles que atravesó la zona. "A principios del '30 -recuerda este productor- el gobierno les pagó 3 centavos por kilo de uva para que la enterraran. No había bodega para absorber esa producción. Por eso empezaron a hacerse bodeguitas en las chacras. A partir de entonces los productores que pudieron fueron reemplazando uvas por manzanas, que era lo que más rendía, y en otro momento agregamos peras. Y de reconversión en reconversión llegamos al presente -sintetiza-, después de mucho trabajo, mucha economía en la familia y cuidando el centavo para poder comprar más tierra o mejorar la producción existente".
En estos años -recuerda quien es sin dudas un chacarero exitoso- muchos productores quedaron en el camino. "No sólo hay que saber manejar las plantas -asevera-: es importante reconvertir a tiempo y asegurar el mercado".
Actualmente los Perazzoli comercializan mediante una sociedad anónima que conforman con otros nueve productores. Pasaron por la experiencia cooperativa pero la abandonaron por sus deficientes resultados. "Estuvimos en varias cooperativas: La Reginense, La Cautiva, la Trento-Regina... pero acá, en la Argentina, no funcionó el cooperativismo porque hubo tres avivados y 20 estúpidos que confiaron en esos avivados, hablando mal y pronto. No quiere decir que la cooperativa sea mala; el sistema funciona muy bien... el problema son los hombres que la manejan. Nosotros visitamos en Italia una cooperativa de vitivinicultores que tiene más de 2.000 socios. Lo primero que nos llamó la atención fue que había dos personas trabajando. ¡Es una bodega que trabaja millones de litros y sólo había dos personas trabajando! Todo modernísimo. La guarda de la bodega se hace 12 metros para abajo y sobre ella hay viñas. Bueno, allá funciona la cooperativa; acá no. Es una cuestión cultural", se lamenta.
En 1992 Tulio hizo su primer viaje a Italia, con su señora, y hace unos meses regresaron al país de sus ancestros con el menor de sus nietos. "Fue una experiencia lindísima poder mostrarle dónde nacieron nuestros padres. Mi madre también pudo regresar a Italia, ya viuda; papá no, murió a los 60 años, no volvió a su pueblo".
Casi en su mayoría, los Bonelli y los Perazzoli se dedicaron a la producción frutícola en su tierra de origen y en la que los recibió. Agradecidos, transitan entre estos dos mundos que saben propios.
Lidia Perazzoli, la hermana de Tulio, se casó con Rodolfo Giacomini y tuvo cuatro hijas: Ana María, Lidia Isabel y Mirta. Dino se casó con Margarita Gastaldi y tiene dos hijas, Norma y Mariel. Jorge, con Francisca Severino y tiene tres: Jorge, Miriam y Gastón. Y Tulio lleva 51 años de casado con Nidia Luisa Bussinelli, con quien tuvo dos hijos: Luis Raúl y Néstor, ambos ingenieros civiles. "El mayor vive en Cipolletti y tiene cuatro varones y el menor, Néstor, tiene una hija y un hijo, también de 20; viven en Regina".
"La chacra me gusta de alma. Elegiría esta actividad si viviera otra vida -resume este apasionado productor-. La chacra es como una hija para mí y la he cuidado como tal. Mis hijos pudieron ir a la universidad pero les enseñamos a querer la tierra, porque gracias a ella pudieron estudiar. Seguro alguno va a seguir con esto, si no son los hijos será algún nieto", afirma.
Autora de la entrevista: SUSANA YAPPERT.
Publicado en: Diario Rio Negro "Suplemento Rural" - Sábado 06 de Septiembre 2008.
Etiquetas:
Bonelli.,
Dauno Damen.,
Perazzoli.,
Personajes de la Ciudad.,
Primeros pobladores.,
Regina Pacini de Alvear.,
Rossati.,
Susana Yappert.
viernes, 11 de septiembre de 2015
HISTÓRICAS REGINENSES: Aquella sociedad de colonización por HÉCTOR PÉREZ MORANDO.
Aquella sociedad de colonización
por HÉCTOR PÉREZ MORANDO.
![]() |
| Tradiciones. Durante los primeros años de la colonia, las comuniones y otras ceremonias religiosas contaban con un acompañamiento masivo. |
En rol de la Ítalo-Argentina en los tiempos fundacionales.
Las primeras reglamentaciones y medidas destinadas a los colonos.
"La Perla del Valle" y su pasado de trabajo, sacrificio y esfuerzo.
Los nativos no le dejaron topónimo y tampoco los trasandinos en sus arreos desde las pampas bonaerenses. No obstante, es de suponer que la geografía entre las bardas y el río Negro fue lugar de paso y la rastrillada sirvió como proyecto ingenieril para que el ferrocarril pasara rumbo a la cordillera y la hoy Ruta Nacional 22 afirmara su dominio vial. Solamente hubo aproximación descriptiva del lugar durante la campaña Roca en 1879 cuando Manuel José Olascoaga dejó escrito en diario de marcha: "Dos horas de camino más arriba de Chichinal (Chichinales) acampamos en un sitio algo distante del río, cerca de un depósito de agua (4/6/1879). Y al día siguiente marchamos a las 7 y tres cuarto. El campo se presenta otra vez llano con muy ligeros accidentes. Las barrancas que lo cierran por el norte aumentan notablemente su altura a medida que se avanza al oeste..."
En esa zona, Manuel Marcos Zorrilla secretario privado de Roca en su primera presidencia, fue adjudicatario de 15.000 hectáreas que tuvo su bautismo como "Campo Zorrilla" durante muchos años. En 5.000 hectáreas se pusieron los ojos para que en julio de 1924 naciera la Sociedad Italo-Argentina de Colonización, que con el aporte económico de tres bancos, varias empresas de navegación italiana, además de industriales, comerciantes y particulares del país, italianos o descendientes, fueran concretando el gran proyecto colonizador. Y fue claro el artículo 4° del Estatuto Social: "La sociedad tiene por objeto promover y favorecer la colonización en todo el territorio de la República Argentina, tratando que los colonos lleguen a ser propietarios de la tierra que trabajan, dirigiendo sus actividades y prestándoles la mayor asistencia moral. El capital autorizado se fijó en pesos 3.000.000 m/n. que será emitido por series...".
Las primeras "1.300 hectáreas fueron divididas en 130 lotes de 5, 10 y 15 hectáreas, todos provistos de alambrado" según se expresa en libro de destacado ferroviario inglés, agregando que "... fueron construídos caminos y todos los canales secundarios, terciarios y ramales con sus respectivos desagües y se instaló y organizó un gran vivero, proveyéndolo de plantas madres elegidas y expresamente importadas de Australia para suministrarlas luego a los colonos. Fueron vendidos todos los primeros lotes a 130 familias de colonos, especialmente elegidas y seleccionadas".
El colono al firmar el boleto de compra-venta entregaba el 10 % del precio establecido -como depósito de garantía- y recibía el predio "desmontado, alambrado y arado en toda su extensión, con casa habitación de 4 piezas, galería, servicio y pozo para los lotes de 10 y 15 hectáreas y de 2 piezas, galería, servicio y pozo para los de 5 hectáreas" (Rögind, W, 1937).
El comendatore Héctor Valsecchi fue primer presidente de la Italo-Argentina de Colonización y los ingenieros Felipe Bonoli y Mario Bicchi primeros técnicos que con nivel y teodolito dibujaron esa inicial trama agropecuaria que con el tiempo sería conocida como la "Perla del Valle".
Pero sin duda el principal protagonismo lo tuvo el entonces presidente de la Nación Marcelo Torcuato de Alvear que con su ministro del Interior Sagarna firmó el decreto aprobatorio de constitución de la Compañía Italo Argentina de Colonización. Villa Regina tiene pasado de romance, pues Marcelo Torcuato de Alvear había conocido en Buenos Aires, de visita, a la cantante lírica Regina Pacini presentándose en el teatro Politeana que terminó en unión matrimonial. Los promotores le regalaron el nombre de Regina al emprendimiento cuya estación del Ferro Carril Sud en el kilómetro 1106 se levantara años después.
Villa Regina tuvo su primer presidente como Comisión de Fomento entre el 18 de enero de 1930 y 23 enero 1931 en el vecino Italo Rafaelli y es parte de su corta historia, la primera fábrica de conserva de tomate, después elaboración de tomate deshidratado, primera fábrica de dulce y la conocida cooperativa sidrera. Por supuesto tiene otros galardones, pero posiblemente el mayor sea: trabajo, sacrificio, esfuerzo y constante progreso.
Bibliografía y fuentes principales: Rodríguez, Antonio F., 1947. Varios. Río Negro. Pasado y presente, 1980. Molíns, W. J. El Alto Valle, 1919. Rögind, W. Historia, 1937. Pérez Morando, H. La dama, 1993. Biblioteca Popular, 2005 y La Perla (RN), 2006. Vapnarsky, CA. Pueblos del Norte, 1983. Mailhet, LD. El Alto Valle, 1944. Archivo diario "Río Negro" (GR). Biblioteca Patagónica (VECh) y otros.
HÉCTOR PÉREZ MORANDO.
Periodista. Investigador de historia patagónica.
*** Fuente de información e imagen: Diario Río Negro (edición Nro. 22.713) Suplemento: "ANIVERSARIO CIUDAD DE VILLA REGINA", lunes 7 de noviembre de 2011.
Esta nota de Héctor Pérez Morando fue publicada en su momento en "El Reginense" GUILLERMO PIRRI ARGENTINO.
http://guillermopirriargentino.blogspot.com.ar/2011/11/aquella-sociedad-de-colonizacion-por.html
Etiquetas:
Héctor Pérez Morando.,
Historia.,
Ing. Felipe Bonoli.,
Ítalo Rafaelli.,
Marcelo T. de Alvear,
Mario Bicchi.,
Primeros pobladores.,
Regina Pacini de Alvear.,
Valsecchi.
PRESIDENTES DE "CÍRCULO ITALIANO" DE VILLA REGINA.
En página 33 de la publicación “Círculo Italiano 1926 – 70 Aniversario
– 1996” se difunden testimonios de “Presidentes del Círculo italiano” que se
transcribe.
SESTO TASSILE: "RECIBIMOS EL CLUB CON MUCHOS PROBLEMAS
QUE FUIMOS RESOLVIENDO POCO A POCO CON LA VALIOSA COLABORACIÓN DE TODOS LOS
INTEGRANTES DE LA COMISIÓN, DE LAS SUBCOMISIONES Y DE LOS SOCIOS. DEBO ACLARAR
QUE TAMBIÉN TUVE SINSABORES, SEGURAMENTE POR MI FORMA DE SER. CONSIDERO QUE EL
SE PONE EN UNA INSTITUCIÓN SE TIENE QUE DAR TODO A ELLA Y GRATIS.
YO TUVE SUERTE, DISPONÍA DE TIEMPO, LE DEDICABA CUATRO HORAS
DEL DÍA AL CLUB. TENGO EL ORGULLO DE HABER SIDO INICIADOR DE LA ESCUELA DE
FÚTBOL.”
RENATO VECCHI: “FUI SECRETARIO DEL CLUB DURANTE CUATRO AÑOS
Y UNO FUI PRESIDENTE. HICE LA TAREA CON VOCACIÓN Y MUCHA SATISFACCIÓN,
RECORDANDO PRINCIPALMENTE A LOS QUE ME PRECEDIERON, A LOS PRIMEROS SOCIOS Y
PIONEROS QUE CON GRAN ESFUERZO CONSTRUYERON EL ACTUAL EDIFICIO Y MANTUVIERON
CON BUEN NIVEL A CÍRCULO ITALIANO. TENÍA EL DEBER DE APORTAR MI PEQUEÑO GRANO DE
ARENA A ESTA INSTITUCIÓN.”
SALVADOR VERANI: “SIEMPRE QUE HAY ALEGRÍA HAY CREACIÓN.
MIENTRAS MÁS RICA LA CREACIÓN MÁS PROFUNDA LA ALEGRÍA. POR ESO PARA MÍ FUE UNA
ALEGRÍA SER PRESIDENTE DE CÍRCULO ITALIANO, POR EL CONSTANTE APOYO BRINDADO POR
SUS ASOCIADOS Y SIMPATIZANTES”.
HÉCTOR GRIFONI: “MI PASO POR CÍRCULO ITALIANO RESPONDE A UNA
CONTINUIDAD DE MI ABUELO Y MI PADRE. AMBOS FUERON PIONEROS DE LA INSTITUCIÓN,
JUNTO A OTRAS PERSONAS QUE LA HICIERON GRANDE. MIS QUINCE AÑOS EN CÍRCULO
ITALIANO FUERON EL INICIO DE MI PARTICIPACIÓN INSTITUCIONAL, DURANTE LA CUAL
APRENDÍ, JUNTO A OTROS A TRABAJAR EN COMISIONES, Y TODOS DE ALGUNA MANERA HEMOS
SUMADO NUESTRO GRANITO DE ARENA PARA QUE ESTÉ EN EL LUGAR QUE CORRESPONDE. MIS
ÚLTIMOS AÑOS COMO PRESIDENTE CULMINARON CON LOGROS IMPORTANTES EN LO DEPORTIVO
Y SOCIAL, Y VEO CON MUCHA SATISFACCIÓN QUE MIS SUCESORES SIGUEN CON EL MISMO
ÍMPETU QUE LOS QUE HEMOS TENIDO EL HONOR DE COMANDAR LOS DESTINOS DE ESTA
PRESTIGIOSA INSTITUCIÓN.”
EDUARDO SILENZI: “NO SOLO COMO EX – DIRECTIVO DE ESTA
INSTITUCIÓN, SINO TAMBIÉN COMO REGINENSE, ME SIENTO ORGULLOSO DE PODER AFIRMAR
QUE TENEMOS EN VILLA REGINA, UNO DE LOS MÁS IMPORTANTES CLUBES DE TODA LA
PROVINCIA, Y QUE ES UNA MUESTRA FIEL DE LO QUE PUEDE EL TRABAJO, LA VOLUNTAD Y
EL ESFUERZO PUESTOS AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD ESTOS 70 AÑOS DE HISTORIA DEL
CÍRCULO ITALIANO, NOS HA DEJADO A TODOS LOS REGINENSES, UN SINFÍN DE ÉXITOS,
ALEGRÍAS Y REALIZACIONES. POR TODO ELLO QUIERO EXPRESAR MI AFECTUOSO RECUERDO A
LOS FUNDADORES DEL CÍRCULO ITALIANO, Y QUE YA NO ESTÁN CON NOSOTROS. CON ALGUNO
DE ELLOS TUVE LA OPORTUNIDAD DE TRABAJAR EN DISTINTAS COMISIONES Y EN ESA
FUNCIÓN PUDE CONSTATAR SU GRANDEZA DE ESPÍRITU, Y COMPRENDER PORQUÉ SE PUDO
CONSTRUIR, LO QUE HOY PODEMOS DISFRUTAR. A LA ACTUAL COMISIÓN DIRECTIVA Y
DISTINTAS SUBCOMISIONES, MIS FELICITACIONES Y LOS EXHORTO A SEGUIR EL EJEMPLO
DE LOS FUNDADORES DE NUESTRA INSTITUCIÓN.”
La Comisión Directiva en el momento de los 70 años del
Círculo Italiano de Villa Regina (1996) estaba integrada de la siguiente
manera: Presidente: Luis De Bortoli; Vicepresidente: Luis Cassani; Secretario:
Héctor Zubeldía; Pro – Secretario: Edda Collino; Tesorero: Carmelo Lacolla; Pro
– Tesorero: Josefina de Bello; Vocales: Archidoro Vesprini, Danni Barazzutti,
Guillermo Busin, Roberto Plos, Flavio Collino.
El 5 de diciembre de 1926, se fundó la F.A.I., luego
denominado "Dopolavoro", hoy Circulo Italiano, el Acta Nº 1, fue
redactada en italiano, así está escrita en el libro correspondiente.
“Un gruppi di soci presentarono la lista dei candidatti al
Consiglio Directivo, che transcriviamo a seguito, e che fú votata per
aclamazione; Ing. Fillippo Bonoli Presidente – Ing. Mario Bicchi, V. Presidente
– Sig Emilio Bignami, Secretario – Sig. Ferdinandi Ferravante, V. Secretario –
Tesoriere Sig. Ettore Grifoni – Consiglieri, Sig. Giuseppe Caporalini –
Consiglieri, Sig. Antonio Malnis – Consiglieri, Sig. Rufino Gregori –
Consiglieri, Sig. Alessandro Fasulo – Consiglieri, Sig. Francesco Vertúa,
Colletore.
In vitú di quanto és statu oggi aprovato dalla Asamblea
Generale del Soci rimare constituita la Societá “F.A.I.” (Forza, Amore,
Intelletto) Villa Regina, 5 Diciembre 1926”
….
“Aprobado con mayoría de votos el Estatuto redactado por la
Comisión Provisoria. b.) Un grupo de socios presentaron la lista de los
Candidatos del Consejo Directivo, que transcribimos a continuación y que fue
votada por aclamación; Ing. Fillippo Bonoli Presidente – Ing. Mario Bicchi, V.
Presidente – Sig Emilio Bignami, Secretario – Sig. Ferdinandi Ferravante, V.
Secretario – Tesoriere Sig. Ettore Grifoni – Consiglieri, Sig. Giuseppe
Caporalini – Consiglieri, Sig. Antonio Malnis – Consiglieri, Sig. Rufino
Gregori – Consiglieri, Sig. Alessandro Fasulo – Consiglieri, Sig. Francesco
Vertúa, Colletore”.
La 1° Comisión Directiva. Presidente: Filippo Bonoli;
Vicepresidnete: Mario Bicchi; Secretario: Emilio Bignami; Tesorero: Ferdinando Ferravante; Vocales: Héctor Grifoni, José
Caporalini, Antonio Malnis, Rufino Gregori, Alessandro Fasulo.
El cuadro de imágenes es ¡BIEN DE REGINA! Fuente de
información gentileza Walter Ventura.
Publica Wikipedia sobre el Círculo Italiano de Villa Regina.
Club Círculo Italiano.
Apodo(s): "El Granate", "Los Itálicos"
"El Decáno Reginense".
Fundación: 5 de diciembre de 1926.
El Club Círculo Italiano es un club de de la ciudad de Villa
Regina, de la provincia de Río Negro. Fue fundado en el año 1926 y actualmente
se desempeña en la Liga Deportiva Confluencia, aunque también disputado torneos
nacionales, como la Copa Argentina y los ya extintos Torneo del Interior y
Torneo Argentino B en reiteradas ocasiones.
Historia. Círculo Italiano es el primer club de fútbol de la
ciudad de Villa Regina siendo fundado en 1926 bajo el nombre de "Forza,
Amore e Intelletto". Fue creado por algunos de los primeros colonos de
origen italiano que se radicaron en la ciudad de Villa Regina, localidad que
había sido fundada solo dos años por los mismos colonos provenientes de la
inmigración producida luego de la Primera guerra Mundial. El Círculo Italiano
fue de gran importancia para la Ciudad en los primeros años ya que colaboró al
crecimiento de está siendo de gran ayuda en la actividad social y cultural de
la comunidad reginense. En 1930 los socios decidieron cambiar el nombre del
club al actual.
Participó durante años de torneos y ligas regionales, y fue
uno de los clubes que participó en la fundación de la Liga Deportiva
Confluencia en 1975. Después de 18 años sin ganar ningún campeonato, en 1993
consiguió su primer título liguero, título que conseguiría nuevamente en los
años 1997 y 2012, este último de forma invicta. Además es un club con gran
tradición en Torneos organizados por el Consejo Federal Argentino disputando sus
competiciones en varias ocasiones. Sus participaciones fueron:
Torneo del Interior (1986-1995; 2007-2009; 2013)
Torneo Argentino B (1998/99; 2013/2014)
Copa Argentina (2013/14)
Identidad. El Escudo de Circulo Italiano se compone de un
centro en el cuál se ubican las iniciales CI en color rojo granate, mientras
que el cuerpo es una combinación de una bandera Italiana sobre un fondo celeste
y blanco haciendo referencia así a las 2 patrias de origen de la institución.
En la parte inferior se encuentra un Sol de Mayo naciente.
En cuanto a la vestimenta, el granate es el color clásico
que utilizó históricamente el Club en toda su vestimenta aunque eventualmente a
variado en tonos entre el rojo, purpura y morado. En cuanto al uniforme
suplente se utilizan el rojo, verde y blanco (colores de la bandera italiana)
de forma variada en las partes según el diseño.
En cuanto al juego, el estilo histórico de Círculo Italiano
se caracteriza por tener una filosofía asociada al fútbol ofensivo y vistoso
priorizando siempre el buen trato del balón. Jugadores como Gustavo Canales o
los mellizos Gustavo y Germán Lanaro han pasado por las filas de las divisiones
inferiores granates.
Rivalidades. Circulo Italiano mantiene una rivalidad de cuna
con el otro club de la Ciudad, Club Atlético Regina, conformando así el llamado
"clásico de la Perla del Valle" siendo este el más antiguo de la
Provincia de Río Negro con más de 80 años de historia. Los clubes representan y
generan una división de la ciudad en todos los aspectos y haciéndose presente
con gran fuerza en todas las actividades realizadas por los clubes. El clásico
más antiguo del Valle ha enfrentado a los clubes tanto en Torneos Regionales
como en Torneos Argentinos y es uno de los más convocantes de la Región. El 3
de abril de 2005 se jugaría un clásico histórico ya que significaría el record
de asistencia de público para un partido de Liga Confluencia, el partido se jugó
en cancha de Atlético Regina y el resultado fue 4 a 1 a favor del equipo
Granate significando también una de la mayor goleada producidas por un equipo
visitante en el clásico.
https://es.wikipedia.org/wiki/Club_C%C3%ADrculo_Italiano
martes, 8 de septiembre de 2015
A los 88 años falleció en Villa Regina Franco González, historiador y periodista que recreó el pasado reginense en sus libros.
A los 88 años falleció en Villa Regina Franco González, historiador y periodista que recreó el pasado reginense en sus libros. Nació en 1927 en el kilómetro 1113 (luego denominado General Enrique Godoy). Sus restos serán sepultados a las 18.
En su actividad como periodista, Franco fue relator de radio y televisión, informativista de Canal 7 y Canal 10. Escribió para los diarios La Nueva Provincia, La Nación y El Tribuno. En Villa Regina editó y dirigió el semanario local El Ciudadano entre 1959 y 1999.
Además, durante su juventud se encargó de visitar las chacras por las tardes, grabador en mano, para conversar con los colonos, diálogos que después transcribía y guardaba.
Durante muchos años, publicó sus notas en el periódico La Comuna.
Felipe Bonoli, fundador de la localidad, le entregó a González los documentos de la Compañía Italo Argentina, papeles que guardaba como un tesoro. “Los hice traducir del italiano y los pasé al libro. Por eso nació la historia de Villa Regina”, recordaba Franco durante una entrevista a La Comuna.
Fuente de información e imagen: Periódico "La Comuna de Villa Regina".
FRANCO GONZÁLEZ nació el el Km. 1113. Fue maestro primario. Profesor de Educación Física. Concejal Municipal de Gral Enrique Godoy (UCRP 1960 - 1962), Presidete de la Comisión Electrificación Rural "Chichinales - Villa Regina - Gral Enrique Godoy" (1961 - 1963), Legislador Provincial ( UCRP 1963 - 1966), Asesor Electrificación Rural "Darwin - Belisle - Chimpay" (1965 - 1966), Ministro de Asuntos Sociales de la provincia de Río Negro (1966), Director Gral de Comunicaciones. (1987), Direcctor de la Radio AM "Luis Beltrán". Relator de Radio y Televisión canales 7 de Neuquén y 10 de General Roca. Periodista del diario "La Nueva Provincia" de Bahía Blanca, El Tribuno. Editor y Director del Periódico "El Ciudadano" desde 1959 a 1999.
Autor del libro "Historia de Villa Regina y sus memorias" (2002), "Historia de Villa Regina y sus memorias" (2002), "Las grutas, su acción cooperativa (2004), Historias del Comahue (2004).
domingo, 6 de septiembre de 2015
LAS FOTOS DEL RECUERDO DEL ING. LUIS SIRACUSA DE VILLA REGINA.
LAS FOTOS DEL RECUERDO DEL ING. LUIS SIRACUSA DE VILLA REGINA.
El otro día me encontré con el Querido y Apreciado Luis que me dijo que disponía de unas fotos interesantes y facilitó estas “fotos históricas” que en ¡BIEN DE REGINA! se difunden y se agradece la tamaña generosidad, este valioso gesto de contribuir a recuperar esas historias que nos unen a los reginenses y que no se pierda...
La primera foto es una vista panorámica donde se puede ver las instalaciones del Cine Teatro Círculo Italiano de Villa Regina y la subida de la barda reginense y las otras fotos que ya cumplieron 50 años se comenta de las mismas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







































