AVELINO NOEL SIERRA
Cuando efectué la entrada de recopilación histórica
reginense sobre los 50° años de LU 16 RADIO “RÍO NEGRO” (como suele pasar)
cuándo se mencionan nombres o fechas que involuntariamente pueden existir
errores o personas que no se mencionan, no por menos importantes… pero faltaba
y van a faltar…
“historiar” es una ambiciosa y de nunca acabar pues no es un círculo cerrado… y faltó la
mención de Avelino Noel Sierra.
Si bien
en una parte, se puede leer “ LU 16 Radio Río Negro comienza sus transmisiones
el 1º de julio de 1963, hace unos cincuenta años, en un pequeño local del Sr.
Harina, en la calle Reconquista al 182, emitiendo en el 1080 del dial. En los
dos primeros meses se hacía en dos horarios: de 10 a 14 y de 18 a 22 horas. Se
escucharon las primeras voces reginenses en el éter de Delia Marvel, Víctor
Souza y Avelino Sierra”.
Avelino Noel Sierra vivió durante muchos años en nuestra
Ciudad de Villa Regina y sus últimos años transcurrieron en la Ciudad de
General Roca donde falleció a los 80 años.
Sierra fue un periodista de alma durante años, opinador, locutor
de radio, dirigente del Centro de Jubilados de General Roca, amante de la
poesía y que hacía historia a su manera.
Por la década del ´70 fue corresponsal de "Río
Negro" en la agencia Villa Regina y
en los últimos años afincado en General
Roca realizó un micro radial dedicado a los jubilados en varias radios donde
explicaba cómo resolver temas, responder a las trabas burocráticas con las que
a diario se enfrentan los pasivos, dónde retirar las bolsas de alimentos, cómo
agilizar los trámites en el PAMI.
Era conocedor e investigador de la historia de Regina y de la región.
Cuando la Radio LU16 RADIO RÍO NEGRO cumplió 45° años en el
2008 envió una carta de lectores del Diario “Río Negro”.
"LOS NUEVE LUSTROS DE UNA EMISORA"
El 1 de julio se cumplirán 45 años de la salida al aire de
LU16 Radio Río Negro de Villa Regina, nueve lustros del despertar
comunicacional de esa ciudad. Esta radio nació en el contenido de una
resolución del entonces Conart (Consejo Nacional de Radio y Televisión), que
licitó diversas emisoras en la Patagonia planificadas como de "potencia reducida"
(0,250 kW de salida) y en el marco de la "amplitud modulada" (AM).
Fueron cuatro estaciones en Río Negro -Viedma, Villa Regina, General Roca y
Cipolletti-, una en Chubut -Puerto Madryn- y otra en Santa Cruz -Caleta
Olivia-.
Las emisoras tuvieron como finalidad contrarrestar la
expansión de las ondas hertzianas allende la cordillera y morigerar el impacto
que éstas causaban en la sintonía al sur del río Colorado, donde existía
exclusivamente la ex Compañía Broadcasting de la Patagonia, con radios en Neuquén,
Bariloche, Comodoro Rivadavia y Río Gallegos para la cobertura en el éter de
casi 800.000 km2. Por ser provincias con litoral marítimo, el estudio de
factibilidades lo realizó la Armada, la que aconsejó, supervisó y tuvo bajo su
control a -por lo menos- dos de ellas.
La que nos ocupa estuvo en la égida de la Marina, que nombró
como "observador" -eufemismo de "controlador"- a un oficial
de mediano rango, Jorge Eduardo Noguer. Por haber sido uno de los locutores
fundadores y haberme desempeñado en su propio riñón durante varios años, me
permito historiar su alumbramiento y acontecer. Me acompañaron mis recordados
amigos Delia Fioretti, Susana Pedraza, Víctor Souza, Oscar Pérez, Carlos
Bodanza y José Godino. Luego se incorporó un talentoso grupo de jóvenes que
dejó muchas satisfacciones a la onda, entre ellos Gervasio Méndez (aún sigue en
el perifoneo allí), José Ramón Potes (actualmente en su conducción), Ovidio
Martínez (destacado más tarde en radios y televisión nacionales), Hugo Peña
(excepcional voz) y los técnicos "Vasco" Lastra y Pedro Basabe,
"Ketty" Busín y otros, sin olvidarme de Martha López, administrativa.
La permisión de la onda fue adjudicada a Diego López, un
"self made man", conocida definición inglesa del autodidacta. Tenía
escasos antecedentes radiales, lo que suplía con inteligencia, sentido común y
sólidas convicciones, sintetizando un perfil adecuado a su condición de nuevo
"broadcaster" (radiodifusor) en su función de director propietario.
Algunos términos que aquí se leen no son de ninguna manera neologismos sino que
corresponden al léxico de la radiodifusión.
¿Qué significó para Villa Regina la instalación de esta
radio? No pocas cosas: acceso a un canal de opinión cuyo eje se compuso de
objetividad, verdad y consenso; expansión de su cultura y sus relaciones
humanas; propensión a la interrelación de entidades públicas y privadas, así
como las organizaciones de todo nivel; incremento del movimiento comercial a
niveles insospechados y el surgir además con sus voces como una penetrante
observadora del ser reginense, con apego a la naturaleza, apoyo a los humildes
y desvalidos y rechazo al egoísmo y la hipocresía, cumpliendo acabadamente con
su verdadera misión hacia la comunidad. Al promediar su vida se instaló (con
anuencia de la Armada) una fuerte presencia del clero, cuya impronta produjo su
bifurcación en dos caminos: uno, con los nuevos directivos en el manejo
absoluto de la empresa y otro, el de su permisionario y numen, Diego López,
quien prefirió el ostracismo y se radicó en Fernández Oro con su familia.
Enfermó gravemente y falleció, no sin antes dar vuelo a su veta de escritor.
Hace más de seis años, LU16 cambió de rumbo al ser adquirida
por gente absolutamente profesional y recuperó su mística y su esencia,
volviendo por sus fueros. Ante este 45º aniversario de LU16 Radio Río Negro,
más allá de los recuerdos nostálgicos que generó su andar y de sus distintas
etapas -algunas de ellas por lo menos sorprendentes-, hago llegar mi adhesión a
quienes la conducen y en ella trabajan, verdaderos quijotes que enfrentan una
feroz competencia, y rindo mi humilde homenaje a un grande de la radiofonía
regional: Diego López, genio y figura de la creación de la emisora.
Avelino Noel Sierra, DNI 5.562.300, Locutor nacional, carné
Nº 529, Roca.
* Publicada el domingo 15 de Junio de 2008 en centenario Diario “Río
Negro”.
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